Redacción Deporpress | Del fútbol profesional, al fango. Varios jugadores con pasado en el CD Tenerife disfrutan de este deporte desde su perspectiva más humilde, donde tenemos una diversidad de ejemplos, tanto dentro como fuera de los banquillos, de activos que fueron en su momento blanquiazules y ahora lo viven desde la Tercera RFEF.
Uno de los casos es el de Víctor Bravo. Hace dos semanas, el CD Teruel dirigido por él, consiguió el anhelado ascenso a Segunda RFEF. El exfutbolista maño, que jugó en el Tenerife durante los años en Segunda B (2011/13), se retiró durante el pasado mes de julio de 2020 para coger el ambicioso proyecto de un Teruel que ha subido por méritos propios.
A un paso de un doble ascenso está Germán Sáenz. Canterano del CD Tenerife y hermano de Jorge Sáenz, ha formado este curso parte del proyecto deportivo de la UD Alzira, después de fichar el mercado veraniego pasado tras subir con el Azteneta a Segunda B. Durante este curso, el ariete ha sumado más de 500 minutos, marcando tres goles. Los valencianos podrían dar el salto a Segunda RFEF este próximo fin de semana.
En Asturias, el Real Avilés está destinado a jugarse el ascenso a Segunda RFEF por la vía de las eliminatorias, después de que en la segunda fase no haya podido alcanzar las dos primeras plazas de ascenso directo. Allí, milita el exblanquiazul Natalio Lorenzo, quien en la primera fase quedó pichichi de su subgrupo con 15 goles.
Un tinerfeño, Cristo Martín, pelea en el Racing de Murcia junto a Royston Drenthe por el asalto a la Segunda RFEF, pero tendrá que esperar a las eliminatorias, después de que en la segunda fase se sitúe último y sin opciones de ascenso directo.
En el subgrupo de Andalucía Oriental y Melilla, Santi Luque no podrá ascender de categoría con el Alhaurín de la Torre, una vez dinamitadas sus opciones y donde las matemáticas certifican únicamente su presencia en la Tercera RFEF.
Más cerca, en el Argelio Tabares, se encuentra Vitolo con el CD Santa Úrsula –donde combina su faceta de futbolista y entrenador-, y englobado dentro de las fases de eliminatorias donde la presencia de los rojos en las eliminatorias de ascenso se antoja igualmente compleja.