Redacción Deporpress| Bengt Andersson fue el guardameta encargado de defender la portería del Tenerife en el partido más importante de su historia, la semifinal europea ante el Schalke 04.
El portero sueco tuvo que asumir la responsabilidad de sustituir en la portería a Marcelo Ojeda, que había visto la roja en el partido de ida celebrado en el Heliodoro.
Aquel 22 de abril de 1997, Andersson jugó su sexto partido con la camiseta blanquiazul en Gelsenkirchen. Bombero de profesión, llegó a la isla procedente del modesto Örgryte de su país, con el que había logrado ser internacional absoluto.
Antes de aquella cita continental, el portero escandinavo solo se había enfundado los guantes en dos ocasiones a las órdenes de Jupp Heynckes. Fue en la eliminatoria de Copa del Rey ante el Betis y las cosas no fueron nada bien. Encajó dos goles en el Heliodoro (0-2) y otros tres en Sevilla (3-0).
Ojeda vio la roja ante el Schalke 04 en el minuto 73 y Andersson se puso bajo los palos y mantuvo su portería imbatida, pese a que el Tenerife jugaba también con uno menos por la roja que vio Vivar Dorado desde el minuto 54.
En la vuelta, celebrada en el Parkstadion, Andersson mantuvo el sueño de llegar a la final de la UEFA durante más de 100 minutos. Linke había forzado la prórroga desde el minuto 68 y Wilmots, en el 107, batía al guardameta sueco y anotaba al gol que apeaba a los isleños de aquel paraíso continental.
El portero escandinavo siguió una campaña más en la isla. Jugó como titular los primeros 15 partidos de la Liga 1997-98 y la eliminatoria de Copa ante Las Palmas. El campo del Betis fue el escenario donde vistió por última vez la camiseta blanquiazul un 7 de diciembre de 1997.
Tras abandonar el Tenerife, regresó a su país para jugar en el IFK Göteborg. Allí continuó en activo hasta enero de 2010, aunque luego volvió a ponerse los guantes, estando ya retirado, para ayudar al Örgryte en la campaña 2013-14.
Veinticuatro años después de haber asumido la responsabilidad de ser el portero titular del Tenerife en el partido más importante de su historia, Andersson sigue ganándose la vida con sus manos. A sus 54 años está a punto de convertirse en abuelo y, mientras le llega la edad de jubilarse, ejerce como carpintero para la empresa Stadviks Bygg que se dedica a la construcción de casas de madera.
El diario sueco Expressen le dedica un amplio reportaje en el que Andersson relata cómo es su empleo actual y más asuntos relacionados con su vida. En sus páginas, el ex guardameta del Tenerife indica que en su empresa «fabrican casas a toda velocidad y para mí supone una diversión fantástica. Ahora mismo estamos construyendo una casa pequeña y luego vamos a hacer una ampliación. Me divierto en el trabajo todos los días y hay techos altos, pero esto es un poco como el fútbol donde lo más importante es hacer las cosas con equilibrio».
Durante la entrevista, en la que Andersson repasa sus años dorados con el IFK Göteborg, desvela que llegó a jugar con un bíceps desgarrado en 2007 y que, gracias a eso, pudo completar 246 partidos seguidos en la Allsvenskan, la competición sueca de mayor nivel.
En cuanto a su tiempo libre, el portero sueco asegura que se dedica a «dar paseos y cazar en el bosque. También voy de vez en cuando al gimnasio, no para hacerme grande y fuerte sino porque mi espalda y mis hombros necesitan realizar determinados ejercicios como rehabilitación«, manifiesta.
Confiesa Andersson que «hubiese preferido estar más tiempo en el extranjero, pero tuve la oportunidad de volver a casa en Blåvitt y eso también fue absolutamente fantástico. Disfruté mucho de mi etapa en el Tenerife, donde alcanzamos las semifinales de la Copa de la UEFA. Mi peor recuerdo eran los viajes, ya que el club está en una isla y se hacen muchísimos kilómetros en avión cada temporada«.
El ex guardameta blanquiazul considera que no estuvo mal pagado durante su etapa como futbolista, «aunque las cantidades son de risa si las comparas con lo que se cobra hoy. De todas formas, he ahorrado para la jubilación y demás. Pero me gusta sentirme activo. No soy de los que se siente a gusto quedándose en casa para jugar con mi ombligo», dice en relación a su ocupación actual como carpintero.
Por último, Andersson también relata una anécdota desconocida en España. Durante su etapa como internacional con Suecia, se permitió a la cadena televisiva SVT entrar y grabar al portero mientras este estaba completamente desnudo en una bañera. «Fue con motivo del partido ante Suiza y prometieron que no saldrían mis partes íntimas. Habían prometido sagradamente que no se vería nada, pero no lo cumplieron y lo enseñaron todo. Thomas Brolin me gastó una broma y me llamó haciéndose pasar por alguien de la revista porno FIB Aktuellt, pero ya está todo olvidado y perdonado», asegura entre risas.