Redacción Deporpress| El Tenerife vuelve otra vez de vacío a la isla tras caer en Girona. Destacó la capacidad de desequilibrio de Shashoua, la solvencia de Dani Hernández, la regularidad de Pomares, la sobriedad de Alberto Jiménez y el trabajo de Fran Sol.
Dani Hernández: No pudo celebrar su renovación con un resultado positivo en Montilivi. Le sacó un ‘mano a mano’ a Stuani que era el 2-0 (35′) y luego apenas fue exigido por los jugadores del Girona (1).
Kakabadze: Fue la sorpresa de Ramis sentando a Moore. Hizo un partido correcto. Comenzó muy activo y subió varias veces su banda. Un desajuste suyo, al llegar tarde a un balón dividido, dejó a Stuani ante Dani Hernández (1).
Sipcic: Fue un muro para los delanteros rivales, aunque regaló el córner que precedió al tanto del Girona. Erró una oportunidad clamorosa tras el rechace de un córner (48′) al disparar a las nubes en posición inmejorable (1).
Carlos Ruiz: Apenas duró 10 minutos sobre el terreno de juego. Un inoportuno pinchazo muscular tras rematar un córner en posición forzada le dejó fuera de combate. Se queda a un partido de cumplir 250 como blanquiazul (1).
Pomares: Reaparecía como titular y realizó un partido muy serio. Dio consistencia a la zaga y seleccionó bien sus incorporaciones al ataque. En la línea de lo que han sido sus actuaciones durante el presente curso (1).
Sergio González: Mostró más energía que fútbol en su regreso al once. Gana muchos duelos, pero no sobresale por su capacidad asociativa, ni por ser un prodigio con el balón. Sustituido cuando no tuvo combustible (1).
Aitor Sanz: Es de los pocos que tiene claridad con la pelota en la medular para distribuir el balón con cierto criterio, pese a que no siempre acierta en los pases. Jugó con amarilla durante la última media hora (1).
Valera: Comenzó muy activo y creó peligro mientras encontró los espacios para correr en las transiciones. Se fue apagando en ataque a medida que avanzaba el partido y se desgastó en acciones defensivas corriendo hacia atrás (1).
Shashoua: Pasan cosas interesantes cuando aparece. La lástima es que sea tan intermitente. No defendió bien a Franquesa en la jugada del gol del Girona. Disparó contra un defensa tras una dejada de Sol. El mejor en ataque (2).
Vada: Voluntarioso. Bien como ejecutor del balón parado. Adolece de la precisión suficiente en pases y controles. Se le baja la persiana cuando entra al área, como en el remate pifiado en el que golpeó el aire en vez de al balón (1).
Sol: Es la viva imagen de la impotencia que es ser delantero del Tenerife. Ganó muchos duelos de espaldas, cayó a las bandas y fue capaz de poner muchos balones a sus compañeros. Al revés no sucedió ni una sola vez (1).
Alberto Jiménez: Se rehizo de su pésimo partido ante el Castellón y demostró que es válido para el equipo cuando juega concentrado, como hoy, y sin intentar hacer cosas que no sabe. No cometió ningún error (1).
Moore: Entró con 26 minutos por delante para intentar multiplicar la presencia ofensiva blanquiazul. Su físico le permite subir con más alegría la banda, aunque esta vez no logró precisar en ninguno de sus envíos (1).
Nono: Se levantó de su error en el penalti. Realizó un control orientado dentro del área a pase de Sol que se le fue un poco larga. Evitó males mayores al salvar una contra, en el minuto 81, al realizar un buen balance defensivo (1).
Apeh: No tuvo su día. Se equivocó en la elección de botas porque pasó más tiempo resbalándose que manteniendo la verticalidad. Fue amonestado por juego peligroso. Sigue sin aportar absolutamente nada al equipo (0).
Jorge Padilla: Esta vez fue el elegido de Ramis, en vez de Joselu, para el cambio testimonial con el que intentar el imposible. En siete minutos se pueden demostrar pocas cosas y el majorero ni tocó el balón en ese tiempo (sc).