Redacción Deporpress | Felipe Miñámbres Fernández (León, 1965) disputó su último partido como jugador del Tenerife el 21 de marzo de 1999. Esa tarde también dijo adiós al fútbol profesional. Lo hizo, sin él saberlo, en el vestuario del Heliodoro y en el descanso de un partido ante el Villarreal, cuando Carlos Aimar, entrenador blanquiazul, ordenó su sustitución por Slavisa Jokanovic.
Mes y medio después estaba en la banda de ese mismo escenario, esta vez como entrenador y en compañía de Valentín Jorge ‘Robi’ en un desesperado intento de lograr la permanencia de un equipo que ya estaba condenado al descenso, según recuerdan Luis Padilla y Juan Galarza en su libro ‘El CD Tenerife en 366 historias’.
Es el tercer jugador blanquiazul con más encuentros oficiales después de Alberto Molina y Toño Hernández. Fue, de hecho, el único futbolista que protagonizó de principio a fin la década prodigiosa del CD Tenerife en la élite y eso explica que tenga el récord de partidos disputados como blanquiazul en la máxima categoría (310).
Al irse, también dejó atrás quince encuentros y cinco goles en la Copa de la UEFA, donde firmó actuaciones memorables y tantos inolvidables. El remate cruzado en el Abbé Deschamps ante el Auxerre o el zapatazo desde 30 metros en el Karaiskakis frente al Olympiakos solo son dos ejemplos del tercer jugador que más encuentros oficiales ha disputado con el CD Tenerife en su casi centenaria historia.
Y es que la trayectoria de Felipe en la Isla tuvo capítulos que hablan de su coraje y su superación. De entrada, su fichaje ya fue controvertido, pues llegó al acogerse el futbolista al Real Decreto 1006/85 y pagar su cláusula de rescisión al Real Sporting de Gijón.
Desde el inicio fue considerado el pilar sobre el que debía asentarse el CD Tenerife 89-90 en su regreso a la Primera División, aunque su coste, 60 millones de pesetas, fue inferior, a otros jugadores. Además, la entidad había adquirido futbolistas con más experiencia que Miñambres en la máxima categoría: Hierro, Francis, Revert o Luis García.
Eso sí, el depositario de toda la presión era el delantero maragato, que el curso anterior había marcado nueve goles en 32 partidos ligueros con el Sporting. Ya en el CD Tenerife 89/90 destacó en pretemporada y en la Copa del Rey marcó ante el Deportivo y firmó una exhibición en Vallecas, cerrada con un gol mágico que clasificaba a los blanquiazules en la prórroga.
Esas actuaciones y el hecho de que España se estrenara en el Heliodoro, le llevaron a la internacionalidad. Y en su debut con ‘la Roja’ anotó un gol decisivo en el triunfo (2-1) ante Suiza sobre un barrizal.
Convertido en capitán y símbolo, durante meses y meses, mientras se echaba el equipo a la espalda, el Heliodoro reclamó su internacionalidad al seleccionador, Javier Clemente. El premio llegó con su convocatoria para el Mundial de Estados Unidos 94, donde jugó dos partidos y ante Bolivia forzó un penalti, una de sus especialidades.
“Siempre es agradable regresar a Tenerife. Esto reconforta. He vuelto a vivir sensaciones que están muy lejos, pero que están muy dentro”, señaló el director deportivo del Celta de Vigo a los medios oficiales del club tinerfeño. Recordó que su paso por la Isla fue el más destacado en su carrera deportiva. “Son diez años como jugador, que ahora no es lo habitual para un futbolista, pero en mi época sí. Viví grandes momentos y me hace muy feliz recibir este reconocimiento”, apuntó.
Por su parte el presidente Miguel Concepción valoró que hay “muchos jugadores que se han ganado un reconocimiento por todo lo que dieron por este club. Felipe dejó huella aquí. No es que haya sido un gran profesional, sino que es una persona muy carismática. Se ha ganado el cariño de toda la afición”.
Además el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, entregará este martes, día 27 de abril, a las 18:00 horas, la Medalla al Mérito Deportivo de la Ciudad al exfutbolista del CD Tenerife, por su brillante trayectoria como jugador blanquiazul, siempre en Primera División (LaLiga Santander), en la década de los 90.
El acto contará también con la participación de la concejala de Deportes, Alicia Cebrián, y miembros del grupo de gobierno del Ayuntamiento, además del presidente del CD Tenerife, Miguel Concepción, y otros integrantes de su Consejo de Administración.