Redacción Deporpress | José María Buljubasich fue uno de los porteros del histórico CD Tenerife que presidió Javier Pérez y que vivió su época más gloriosa con una década prácticamente en Primera División y jugando dos años la Copa de la UEFA, actual Europa League.
En una entrevista concedida al periódico La Nación, el ‘Tati’ como se le conoce cariñosamente, hace un repaso de una vida cargada de experiencias duras, durísimas, y las alegrías que le deparó el fútbol profesional, haciendo especial énfasis a su etapa en el Tenerife, del que formó parte en las campañas 94/95 y 95/96.
Cierto es que no gozó de muchos partidos, eclipsado por otro argentino, Marcelo Ojeda y vivió su etapa dorada en Chile, donde ostenta el récord de imbatibilidad de un portero con 1.352 minutos (15 partidos) sin encajar goles, que suponen además la quinta marca actual en el fútbol mundial.
En la entrevista, La Nación recuerda que el ‘Tati’ se quedó sin padre cuando solo tenía 8 años de edad y que su madre se suicidó cuando el exblanquiazul solo tenía 13, siendo criado entonces por su hermana y una tía.
De su paso por el Tenerife recuerda las anécdotas vividas tras dos expulsiones de Ojeda: » Se dio algo curioso. En el primer semestre echaron a Ojeda en un partido contra el Betis por cometer un penal: entré y lo atajé, pero perdimos 4-1. En la segunda ronda, pasó lo mismo, pero contra Barcelona: entré, lo pateó Koeman, cruzado, me adelanté un poco y se lo atajé. Ganamos 2-1 sobre la hora. Al partido siguiente, fui titular contra La Coruña, me comí dos goles y perdí la chance de ganarme el puesto»