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Un derbi de polaridades en el Heliodoro

Redacción Deporpress | ¿Cómo vio la prensa insular el derbi canario? El empate entre CD Tenerife y UD Las Palmas dejo una doble visión bastante opuesta en los puntos comunes, donde la prensa tinerfeña expresa que los blanquiazules penalizaron su falta de ambición y acierto para sentenciarlo antes, mientras que desde el prisma amarillo, creen que merecieron mayor premio.

En El Día, titulan que «el Tenerife va de más a menos y acaba dando el punto por bueno». Dentro de la crónica, apuntan que el derbi estuvo bastante de cara en clave blanquiazul, pero en un suspiro, mediante acción aislada, todo dio una vuelta. A pesar de que «al equipo de Ramis se le presentó un guion muy óptimo, donde el contraste de estilos entre ambos equipos se acentuó, con todas las ventajas para el Tenerife, que se sintió cómodo y dominador de la situación en su rocoso repliegue», hasta que «una acción aislada» cambió el partido, donde el reproche viene de «no haber liquidado la discusión cuando estaba tan cómodo, superior y en su papel preferido».

Para Diario de Avisos, «un derbi con empate aleja del ascenso al Tenerife y a Las Palmas», en un enfoque mucho más genérico y ambicioso en cuanto a las opciones de playoff de ambos equipos. Una crónica bastante enfocada también hacia el papel testimonial de Suso Santana. «Dicen que pudo ser el último derbi de Suso. No pudo escoger peor partido para la diosa fortuna para despedir al capitán blanquiazul de los duelos de máxima rivalidad si así lo fuera. Fue un derbi sin aliento, de bares, de cuatro en cuatro y con distancia de seguridad, de domicilios, solo para convivientes. Un derbi sin alto riesgo, ni café o descafeinado, como un postre sin azúcar, como el plátano escachado con las galletas, pero sin leche condensada. El de Taco tuvo sus 25 minutos para buscar la gloria. Bien merecida la tenía por trayectoria, por sentimiento, por testiculina. Se fue Nono, entró el capitán y en nada ya había hecho más que el ex del Extremadura».

Dentro de la brújula amarilla, «la UD fue mejor que un Tenerife acabó pidiendo la hora y, aunque se disimule por allá, hasta celebrando que todo quedara en reparto de puntos. Varios cuerpos por encima del anfitrión, el equipo de Pepe Mel dibujó una progresión sincronizada», tira la caña Canarias 7 en su crónica. En la misma línea, agrega que «le cabe la lástima de que no supo concretar su crecida y se quedó sin tiempo para el descabello. Hubiese sido un acto de justicia el 1-2 que nunca terminó llegando porque en el recuento de méritos, el empate final premió más la prudencia del Tenerife que el empuje de Las Palmas. Así acostumbran a ser los derbis. Con la alegría por barrios y, en este caso, para más satisfacción del que menos expuso», resume.

Por otro lado, en Tinta Amarilla, rezan en su testimonio que «Sergio Ruiz salva el derbi para la UD» en su titular. «Los amarillos qusieron más que su rival durante toda la noche, arriesgando en la búsqueda de un segundo gol mientras el Tenerife especuló apoyado en sus buenos colectivos para defender y en sus contras. El dominio grancanario resultó insuficiente, aunque todo podría haber cambiado en los instantes finales cuando Mujica, cerca de la portería, malogró la mejor ocasión de la segunda parte».