Redacción Deporpress| El CD Tenerife juega este domingo ante el Albacete, en un encuentro clave para seguir en los puestos tranquilos y, por qué no, mirar hacia el playoff de ascenso.
Sin embargo, hay otro asunto que concierne a los aficionados blanquiazules, y es que tienen a ocho jugadores a una tarjeta del partido de sanción, con el derbi ante la UD Las Palmas dentro de dos jornadas.
Así, Álex Muñoz, Moore, Sipcic, Carlos Ruiz, Pomares, Aitor Sanz, Javi Alonso o Vada no jugarían el siguiente choque en caso de ser amonestados. Por tanto, cabría pensar que varios de ellos forzaran la cartulina este próximo compromiso ante los manchegos, evitando el desplazamiento a Málaga para llegar limpios al duelo canario.
En caso de que el árbitro no les mostrarse la amarilla contra el ‘Alba’, estos futbolistas tendrían que medirse en el choque de La Rosaleda si quisiesen estar contra los amarillos. A su vez, cabe la posibilidad de que no vieran la tarjeta este fin de semana y descansasen contra los boquerones, asegurándose estar en el derbi. Esto último podría no ser beneficioso a corto plazo, pues jugar un partido sin varios pesos pesados o que estos estén pensando en otro choque supondría un inconveniente para las aspiraciones tinerfeñas en Andalucía.
Los apercibidos de sanción son algunos de los integrantes más importantes del equipo, ya que todos, salvo Javi Alonso, han disputado más de mil minutos esta temporada. Así, en el caso de que el entrenador decidiese o se viera obligado a no alinear a estos jugadores contra el Málaga o, en el peor de los casos, frente a los amarillos, contaría con Kakabadze, Wilson o Alberto para la zaga, teniendo que improvisar el lateral izquierdo. Por otra parte, en el medio sí contaría con más efectivos como Folch, Zarfino o Sergio González.
Luis Miguel Ramis afirmó en la rueda de prensa previa al encuentro del Albacete que no es «partidario de forzar nada, ni me condiciona la idea que tengo para el partido». Así, se verá si finalmente los jugadores acaban o no sancionados. Lo que sí queda claro es que el derbi, pese a que su entrenador afirme que todavía no lo tenga en su cabeza, es un partido clave, y que restaría mucho las opciones del Tenerife en caso de no contar con los jugadores ahora apercibidos.