Redacción Deporpress | Gaspar Martín, presidente de la UD Ibarra, justificó este martes la decisión de su club de retirar al Juvenil B de la competición, tras los incidentes del pasado fin de semana que terminaron con un jugador del Unión Isora ingresado en Urgencias, y pendiente de una intervención quirúrgica.
“Llevamos unos días muy jodidos. Cuando nos informamos de cómo había sucedido todo nos reunimos de urgencia para tomar medidas radicales”, explicó en COPE Tenerife en el día de hoy, “cuando llegué vi que las puertas del campo estaban abiertas, había gente corriendo dentro del campo, vi al chico en el suelo y me llevé las manos a la cabeza. Estas cosas no pueden pasar”, añadió.
Otra de las medidas adoptadas ha sido el despido del delegado de campo y de equipo, como el dirigente explicó. “El delegado de campo me dijo con lágrimas en los ojos, si me tienen que destituir háganlo, pero que no le dio ninguna patada a nadie. Me dice que la gente que entró al campo, lo hicieron porque le habían visto a él discutiendo con el entrenador del otro equipo”.
Martín prosiguió con su versión de los hechos: “Los jugadores del equipo, cuando yo llegué se los habían llevado a los vestuarios, los que estaban en el campo no eran ni aficionados del club, ni jugadores de la plantilla. El que le haya dado la patada al chico, tiene que pagarlo, y pagarlo muy caro”.
Eso sí, no supo dar respuesta a por qué había más gente de la permitida en el campo, ni los identificó con claridad. “No sé si había más gente de la que debería en el campo, yo llegué y me encontré con todo revolucionado”, apuntó, “pero el Ibarra es un club serio, y respetado, esto puede pasar en cualquier campo, no es la primera vez que pasa, y en esta ocasión nos ha tocado a nosotros”.