Redacción Deporpress| En el Tenerife-Alcorcón de este domingo hubo una jugada que ha pasado desapercibida para la gran mayoría, pero que resalta las virtudes de uno de los refuerzos invernales reclutados por el director deportivo blanquiazul.
Juan Carlos Cordero quiso traerse al centrocampista Sergio González para su proyecto de cara a la temporada 2020-21 el pasado verano. Pero no pudo incorporarlo hasta el pasado mes de enero, fecha en la que el Cádiz accedió a su salida a préstamo hasta el próximo 30 de junio.
El jugador cartagenero, de 23 años, resultó expulsado por doble amarilla en la cita frente a los alfareros. Pero, durante su tercera aparición bajo las órdenes de Luis Miguel Ramis, se erigió en el protagonista de una acción que resultó determinante para el partido.
González saltó al terreno de juego en el minuto 62 para sustituir a Ramón Folch. El marcador del Heliodoro reflejaba 0-0 y el jugador del conjunto gaditano tenía casi media hora por delante para intentar contribuir a decantar el partido hacia el bando local. No le hizo falta tanto tiempo. Tras el primer gol de Fran Sol, el Alcorcón se lanzó en tromba hacia el área de Dani Hernández para intentar igualar el encuentro.
Y en el minuto 81, los visitantes solicitaron penalti en una caída de uno de sus atacantes ante Carlos Ruiz. En las imágenes de televisión puede verse cómo Sergio González está justo al lado del central granadino en la acción, prácticamente junto al punto de penalti. El balón llega hasta Alberto Jiménez que despeja hacia un costado del campo. González reacciona y decide iniciar una frenética carrera tras ver que el balón es controlado por Germán Valera, que avanza en dirección al área del Alcorcón buscando apoyos.
El jugador cedido por el Atlético de Madrid levanta la cabeza y encuentra al cartagenero en plena galopada para acompañar un contragolpe eléctrico. Apenas han transcurrido 11 segundos desde que el Tenerife recuperó la pelota y González se asoma ya al balcón del área adversaria tras una carrera sin balón en la que supera a varios rivales que intentan volver en repliegue.
El centrocampista recibe el balón, levanta la cabeza y logra colar el esférico entre las piernas de un defensa para que llegue franco hasta Shashoua que, tras orientarse el esférico hacia su pierna buena, define ante Dani Jiménez para poner el 2-0 que resolvía el partido.
Una acción que define a un centrocampista que ya logra ser determinante en su nuevo aunque ahora, por culpa de la doble amarilla que vio en apenas cinco minutos (88′ y 93′), verá cortada su progresión porque será sancionado y no podrá estar en La Romareda.