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Armario

Redacción Deporpress | La victoria ante el Alcorcón invita a la reflexión para abordar el partido desde varias perspectivas. La primera es sobre el sabor de una victoria que no mereces. En un deporte en el que se le dan los tres puntos al que logra más goles, resulta relativo hablar de justicia. O de injusticia. Porque, al final, casi siempre solo cuenta el resultado.

El Tenerife se encomendó a su plan de siempre. Se mantuvo ileso en el partido porque no encajó antes y esta vez, además, se alió con los postes para construir un triunfo que, merecido o no, permite a los blanquiazules ascender un par de peldaños en la clasificación y soñar con metas mayores.

La segunda reflexión de la cita de este domingo en el Heliodoro va relacionada con la elección del once inicial que Ramis decidió poner sobre el césped. Una de las lecturas señala que el técnico tarraconense acertó porque cambió el signo del banquillo con los movimientos que realizó desde el banquillo. La entrada de los suplentes dio otro aire al Tenerife y algunos de ellos, como Valera, Shashoua o incluso Bermejo, tuvieron un papel determinante en el triunfo isleño.

Pero ¿qué resulta más acertado? ¿volver a casa para coger el abrigo porque llueve o hace frío? ¿o salir a la calle con esas prendas desde el primer momento porque la previsión indica que hace mal tiempo? Viene esto a cuento porque, desde hace varias jornadas, hay varios jugadores del Tenerife que aportan cada vez menos desde la titularidad y, pese a ello, siguen contando para Ramis desde el inicio.

¿Será porque el técnico prefiere guardarse siempre algo de abrigo en el banquillo por si llega el mal tiempo? ¿O es pura previsión porque los elegidos para salir desde el banquillo no aportarían lo mismo como titulares sin el trabajo de desgaste que han efectuado previamente sus compañeros? 

Sea lo que sea solo refleja la certeza de que, al menos, ahora hay determinadas herramientas que, ante los equipos que no están en la zona alta de la clasificación, sirven para cambiar el signo del partido. Ramis sabe ya que los Valera, Shashoua y Bermejo son capaces de hacer que el Tenerife gane hasta cuando menos lo merece.

¿Continuarán ahora en el rol actual o tendremos la oportunidad de ver si, al menos Valera y Shashoua, dan para más  saliendo desde el inicio? La respuesta solo la tiene un entrenador que, seguramente, respirará feliz y aliviado porque los tres puntos se quedaron en el Heliodoro y porque, por fin, dispone de cierto fondo de armario.