Redacción Deporpress | Pepe Mel se mordió la lengua parcialmente este sábado, tras el 4-0 en Castalia. «Es un partido difícil de explicar sin meterme en charcos, rayando la línea de que me sancionen. Obviamente no estuvimos bien. La jugada del segundo gol es un error nuestro. No fuimos capaces de hacer un partido continuo para poder pelear el resultado», comenzó diciendo en clara señal de enojo.
Pero reprochó: «En la primera parte nos fuimos con cinco tarjetas amarillas, obligados a pausar el ritmo. Es muy fácil de explicar pero muy difícil no meterme en problemas» si hablaba con claridad.
«En Almería nos pitaron un penaltito como hoy. Nosotros, cada vez que soplamos como el lobo de los tres cerdidos es penalti. Nos anularon un gol legal, que luego el árbitro en el aeropuerto nos lo confirmó. Lo de hoy no lo califico porque me van a sancionar. Al final va a tener razón Pablo Iglesias: no hay libertad de expresión» (…) «Prefiero no hablar. Me lo voy a tomar a juerga y, que me perdonen los aficionados de la Unión Deportiva Las Palmas. Tengo que preparar el partido contra el Rayo, bordeando nuevos problemas».
Ese asunto «me tiene podrido porque en un partido normal, sin circunstancias extrañas, habríamos tenido intensidad. Pero no la tuvimos porque cada vez que metíamos la pierna era tarjeta amarilla: Así es muy complicado».