Redacción Deporpress| Shaq Moore atraviesa por su mejor momento en el Tenerife. El lateral estadounidense se ha afianzado en la titularidad y, tras la marcha de Luis Pérez al Valladolid, se ha convertido en indispensable para los planes de Rubén Baraja, primero; Fran Fernández, después; y ahora Luis Miguel Ramis.
Tanto es así que, tras el choque ante la Ponferradina, cumplió un año natural en el que disputó todos los partidos, excepto uno en el que estuvo sancionado. Esa circunstancia le permitió alcanzar un registro que pocos jugadores de campo son capaces de lograr: intervenir en 40 partidos de los últimos 41 celebrados por el conjunto blanquiazul.
Su fiabilidad está fuera de toda duda ya que, desde que debutó con el Tenerife el 22 de septiembre de 2019, ha estado presente en 66 de las 67 convocatorias posibles. Solo se cayó de la lista en ese partido que estuvo sancionado. Su buen estado de forma, unido a su poca predisposición para lesionarse, ha hecho que nunca se haya perdido un partido como blanquiazul por esta circunstancia.
Sus extraordinarios números están amenazados por las cuatro amarillas que ha visto desde que arrancó el presente curso, algo que hace que esté a una sola amonestación de perderse otro partido por sanción. Del mismo modo, también cuenta con bastantes posibilidades de perderse algún partido con el Tenerife si Gregg Berhalter decide contar con Moore para la próxima fecha FIFA, que el combinado norteamericano iniciará el próximo 28 de marzo en Belfast con la disputa de un amistoso ante Irlanda del Norte, un rival con el que no se miden desde 1948.
Su buen papel con el Tenerife no ha pasado desapercibido e incluso Víctor Moreno desechó, en enero de 2020, una oferta para traspasarlo. Pese a la irregular línea descrita por los blanquiazules en las últimas temporadas, Moore es uno de los pocos jugadores que ha conseguido revalorizarse desde su llegada a la isla.
Su valor de mercado, según la web especializada Transfermarkt, ascendía a 300.000 euros cuando se marchó del Levante para recalar en el Heliodoro con apenas 22 años. En octubre de 2020 había subido hasta los 500.000 euros y, tras el cierre del último mercado invernal, el estadounidense tiene ya 600.000 euros de valor de mercado. Su contrato como blanquiazul expira el 30 de junio de 2024, gracias a la ampliación de contrato que Juan Carlos Cordero suscribió con Sipcic y él en mayo de 2020.