Redacción Deporpress| Quico de Diego compareció en la sala de Prensa del Antonio Domínguez desolado por lo que había sucedido minutos antes, una vez que Tsunami Sánchez ejecutó fuera el penalti del que disfrutó el Marino en el minuto 94.
«El equipo está hundido. Dejamos a un equipo como el Cádiz B, con muchos jugadores que podrán llegar a jugar en Primera, sin hacernos ocasiones. Pero esto es la historia interminable de este equipo, lo merecemos pero no lo conseguimos«, dijo a modo de resumen.
También lamentó De Diego el estado del césped del estadio de Playa de Las Américas. «El campo era un auténtico patatal. Está hecho un desastre y nos impide hacer nuestro fútbol. En salida de balón es imposible. Hubo tres contragolpes en los que la ocasión no fue más clara porque el balón botó de manera defectuosa. En un campo en buenas condiciones, seguro que podríamos ofrecer otras cosas», lamentó.
El técnico del Marino corroboró que su equipo hace cada vez más cosas bien y que, ante esta circunstancia, «nos merecemos una alegría ya de una vez, pero hoy y tampoco ha podido ser. Pese a todo, seguiremos intentando conseguir el máximo de puntos en la próxima cita».
También desveló De Diego que Tsunami Sánchez era el encargado de ejecutar el penalti «porque el año pasado tiró cinco o seis penaltis y los metió todos. Ha fallado este y, lamentablemente, nos impide sumar 2 puntos más que nos habría dejado con 9 en la clasificación», explicó.
Agregó el entrenador de los tinerfeños que su equipo «no estuvo acertado arriba y la fortuna tampoco está con nosotros. No solo en cosas como las del penalti. También con las lesiones. Hoy comparecimos con seis bajas y, pese a ello, dejamos al Cádiz B sin hacernos ocasiones. Esto es más de lo mismo y solo hay que intentar mirar al próximo partido para sacar los tres puntos. No nos queda otra ya».
Fue cuestionado De Diego sobre qué habría pasado de haber tenido la plantilla actual cuando se inició la Liga. «Hace 15 días ya dije que las incorporaciones que hemos hecho en el mercado invernal han subido el nivel del equipo. Pero hay que tener paciencia con ellos. Vercauteren, por ejemplo, llevaba casi un año sin competir. El equipo que está ahora, con una pretemporada de por medio, estaríamos haciendo ahora otras cuentas«, afirmó con rotundidad.
Por último, el técnico del Marino confía en que alguna vez les cambie la suerte. «En Tamaraceite nos pasó igual, pero a nosotros no nos sucede a la inversa. Allí nos ganaron con un gol de rebote tras dar en el poste y en un error nuestro en un despeje después de haber hecho un partido casi perfecto en defensa. Tenemos que trabajar mucho para marcar nosotros y ahora solo nos queda intentar sumar todo lo que se pueda en los cuatro partidos que faltan y, luego, ya veremos qué es lo que se puede hacer en la segunda fase de la Liga«.