Redacción Deporpress| La UD Granadilla Egatesa empezó la presente temporada con la ilusión de codearse con los más grandes y, a su vez, mejorar la novena posición que ocuparon en Liga la temporada pasada, y con su suspensión a falta de doce jornadas. Sin embargo, el inicio no fue del todo esperanzador, con un punto en las primeras dos jornadas. Pero nada de lo que alarmarse. A partir de ahí, el conjunto tinerfeño encadenó seis victorias consecutivas que las auparon a la parte alta de la clasificación. El empate contra el Athletic de Bilbao en tierras vascas cortó la racha, pero eso no le impidió a las de Francis Díaz retomar el camino de la victoria con dos triunfos en sus respectivos choques posteriores.
El equipo estaba en auge, incordiando incluso a los clubes que pelean por el título con su mera presencia en los puestos nobles de la Liga. Pero el equipo entró en un bache, algo que entra dentro de la lógica visto el fulgurante inicio de campaña. Las del sur de Tenerife lograron cuatro puntos de los doce posibles, con derrotas ante el Sevilla y el Levante y empatando contra el Sporting de Huelva, aun con una victoria contundente 4-1 frente al Deportivo de la Coruña.
No obstante, este supuesto bajón no fue lo peor que se le vino encima al Granadilla, sino el Covid-19. Los positivos detectados en el conjunto canario hicieron que se suspendieran sus tres siguientes compromisos ante Barcelona, Éibar y Valencia. Un frenazo común en el deporte actual pero que afecta al ritmo de competición de los equipos. Tras su parón, disputaron su partido frente al Atlético de Madrid correspondiente a la jornada 19, que se saldó con un final cruel para las tinerfeñas. Con el Francisco Suárez como escenario, las locales se veían victoriosas con el doblete de Raquel Peña ‘Pisco’, pero un gol en el último instante de las rojiblancas dejó a las sureñas con la miel en los labios y con un 2-2 final en el marcador.
Parecía que todo volvía a su cauce, pero nuevamente el coronavirus hizo acto de presencia. Esta vez fue un positivo en su rival, el Espanyol, lo que hizo que se tuviese que aplazar el choque. De vuelta a no tener ritmo de competición. Debido a los resultados y la pandemia, el Granadilla vive últimamente unos momentos no tan dulces del cual espera ponerle fin más pronto que tarde. Lo positivo, quedan partidos pendientes, por lo que está la posibilidad de ganar estos duelos y reengancharse a los puestos altos de la Liga. Han tenido mala suerte, pero todo tiene un final. Solo el tiempo dictará sentencia.