Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El Iberostar Tenerife dio plumazo a su racha de dos derrotas seguidas en la Liga Endesa, cayendo ante el líder Real Madrid y el colista Guipúzcoa, con un puñetazo, de los severos, sobre la mesa para destrozar otra vez al Herbalife Gran Canaria en un derbi canario, al que le tiene comida la moral.
Los de Txus Vidorreta se pasearon por el Gran Canaria Arena (87-108), en un choque muy coral en el que incluso el técnico dio más minutos de descanso a jugadores como Huertas o Shermadini, y en el que la ‘segunda unidad’ respondió a las mil maravillas: Butterfield (21 puntos), Fran Guerra (19) y Sulejmanovic (18).
Si en la primera vuelta los grancanarios cedieron 99-80 en el Santiago Martín, esta vez en su propia casa vieron como los tinerfeños les pasaron por arriba en 30 minutos.
Los de Porfirio Fisac quisieron jugar de tú a tú al Iberostar Tenerife, y la apuesta les salió rana; no pudieron igualar el tremendo poderío anotador de los tinerfeños y, salvo en el primer cuarto (27-24), no demostraron estar al nivel de los aurinegros, especialmente en el trabajo defensivo.
El 16-30 del tercer parcial fue demasiado para un Herbalife Gran Canaria mejorado respecto al que vimos en el Santiago Martín en la primera vuelta (99-80), pero que a pesar de llegar con siete triunfos en sus últimos ocho partidos, hizo de nuevo aguas en defensa ante un cuadro canarista tremendamente acertado, y que en el segundo cuarto también llegó a la frontera de los 30 puntos.
Salin y Shermadini lograron un 0-5 parcial en apenas dos minutos, pero una antideportiva de Marcelinho Huertas, hizo inaugurar el marcador claretiano (4-5, 2’) con cuatro puntos de Balcerowski.
Los aurinegros, como es costumbre, martilleaban desde el triple (dos de Salin y otro de Cavanaugh, 6-11, 3’). Los locales aguantaban a pesar de los ocho puntos de Salin (10-15), y gracias a los siete de Balcerowski y dos triples de Okoye y otro Kilpatrick, se pusieron por delante por primera vez en el marcador (22-15, 7’), con un 12-0 parcial, forzando el tiempo muerto de un enfadado Vidorreta.
Butterfield despertó el ataque canarista a la salida del tiempo muerto (22-20), con cinco puntos consecutivos, pero Kilpatrick volvió a atinar de tres (5/6 a esas alturas ara Herbalife). Butterfield, con su séptimo punto en apenas dos minutos, maquilló el mal cierre del cuarto de su equipo (27-24).
Se afanó Iberostar en defensa en el inicio del segundo para empatar (29-29, 12’), y un meritorio 2+1 de Sergio Rodríguez (29-32) devolvió el mando a los tinerfeños, con la ‘segunda unidad’ en cancha.
Paró la sangría (0-10 parcial) Porfirio Fisac, tras ver que a su equipo se le hacía pequeño el aro canarista. Una grandísima acción colectiva de Iberostar, moviendo el balón sin bote de lado a lado dos veces, terminó con mate y 2+1 de Sulejmanovic (30-37, 13’).
Llegó a tener el equipo de Vidorreta nueve de ventaja (30-39), pero Kilpatrick asumió la responsabilidad anotadora para llegar al descanso con 20 puntos. Fue remando Gran Canaria desde su liderazgo, y dos triples seguidos (para 4/4 desde el perímetro) suyos pusieron a un solo punto a los locales (44-45 y 47-48).
Salin le respondió (47-51), pero una antideportiva del finlandés sobre el propio Kilpatrick le dio cuatro puntos más para empatar (51-51) en la recta final del segundo acto. Huertas a una pierna y Fran Guerra después, permitieron a Iberostar al menos irse al descanso en ventaja (53-55) tras haber perdido el primero.
Fiel a su filosofía, las dos primeras canastas de Iberostar tras el receso fueron triples; no erraron desde las esquinas Butterfield y Cavanaugh, llegando pronto a superar la decena de ventaja (57-68, 23’) gracias a un 4-13 de salida.
El tiempo muerto obligado de Fisac frenó la hemorragia (61-69, 25’). Volvió a cancha un Shermadini que no había jugado apenas siete minutos e inmediatamente las cosas volvieron a ponerse en su lugar (61-76, 26’).
El georgiano, como siempre, sacó petróleo de cada ataque para firmar cinco puntos seguidos (65-81, 27’). Amplió la ventaja Sulejmanovic (66-83) ante una nula defensa local, para acabar con +16 (69-85) antes de empezar el último período.
Se puso en zona el ‘Granca’ para intentar afear el ataque visitante, pero lo único que lograba era entrar en un intercambio de canastas improductivo a sus intereses (74-91, 32’). Los jugadores del Gran Canaria bajaron los brazos y se miraban unos a otros como buscando culpables y sin ayudarse, entregando el partido que, en cualquier caso, tenían perdido.
Así lucieron más todavía Sulejmanovic, Guerra o Shermadini, que apenas pasó de los 12 minutos de juego en el día de hoy, para llevarse de nuevo un derbi completamente descafeinado y volver a la senda del triunfo (87-108).
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