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La Segunda B, tierra de oportunidades para los exblanquiazules

Redacción Deporpress | La categoría de bronce tiene las horas contadas ante la reformulación del formato entre Segunda División y Tercera, con dos categorías de por medio. No obstante, el tercer escalón nacional cuenta en tiempo presente con la mayoría de jugadores y entrenadores con pasado blanquiazul o tinerfeños de nacimiento. Lo cierto es que el catálogo de representantes se sitúa cerca del medio centenar: 46.

Varios de ellos están encontrando una segunda oportunidad, con afán de redimirse, o bien vivir sus últimos coletazos en una categoría tan competitiva como desigual en su nivel, donde caben una ingente cantidad de jugadores que matan el gusanillo mediante un último contrato o experiencia deportiva, o bien su momento para dar el salto al fútbol profesional. Durante este mercado, la nómina ha aumentado con nuevos inquilinos. Uno de esos casos es el de Raúl Llorente, artífice del ascenso con el CD Tenerife a Segunda y que, después de un año de inactividad tras sus aventuras en Grecia o Australia, fichaba para esta segunda mitad por el CP Villarrobledo con sus 34 años. Mismo destino ha encontrado Aarón Ñíguez, enrolándose en las filas de La Nucia. O Nahuel Omiliani, con destino al Ejea.  

El número máximo de representantes se encuentra en la misma isla, como no podía ser de otra manera, a través del CD Marino: cuenta con ocho ex, siendo dos de ellos propiedad blanquiazul, Borja Llarena y Fede Olivera. Pero hay más nombres repartidos, desde los cedidos Elliot Gómez y Josué Medina, así como mediáticos con cierto cartel: Carlos Abad, Salva Ruiz, Héctor Hernández, Víctor Casadesús, Pedro Martín, Javi Lara, Kike López, Jaime Gavilán, Carlos Portero, Chechu Flores, Thierry Moutinho o los Joseba Etxeberría, Antonio Calderón, José Manuel Aira y José María Salmerón en los banquillos. El acento canario lo ponen jugadores como Yeray González, Abel Suárez, Omar Perdomo, Ayoze Placeres, Nauzet García, Jesús Valentín o Roberto Gutiérrez. Pero la nómina actual es gigantesca.

Incluso, tenemos otros nombres extra que forman parte del organigrama, pero ejerciendo funciones lejos del césped. Casos como el de Alfonso Serrano, adjunto en la secretaría técnica del RC Deportivo; o Raúl Cámara en el Córdoba CF.