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Un curso complicado en clave blanquiazul

Redacción Deporpress| La pandemia de la COVID-19 ha trastocado los planes de todos los equipos profesionales del fútbol español. Sus efectos también se dejaron notar, como es lógico en el Tenerife. La entidad blanquiazul tuvo que recurrir a la figura de un ERTE para garantizar su supervivencia económica mientras duró la suspensión del balompié en nuestro país el pasado mes de marzo

El balón volvió a rodar otra vez un trimestre después, el 12 de junio. Pero lo hizo con un formato exprés de partidos cada tres días y un paisaje singular caracterizado por estadios con las gradas absolutamente vacías y al que nadie ha logrado poner todavía fecha de caducidad.

Las consecuencias de ese escenario repercutieron decisivamente en la economía de la entidad isleña. No hubo campaña de abonos para este curso y el Tenerife devolvió el importe de los abonos a través de la figura de la compensación por los cinco partidos que se celebraron en el Heliodoro a puerta cerrada. Esa circunstancia, unida a la ausencia de público actual, lastró la economía blanquiazul. El club pidió un crédito ICO para garantizarse la liquidez en su tesorería, pero la deuda aumentó por vez primera en muchos años al cierre de un ejercicio.

La pandemia también trajo la paralización de las obras que se estaban desarrollando en la Ciudad Deportiva Javier Pérez de Geneto, un aspecto del que, no obstante, se espera poder dar buenas noticias de la mano del Cabildo de Tenerife en las primeras fechas del 2021 que ahora comienza.

No todo fueron malas noticias, el Tenerife, tras varios años de ausencia, fue elegido por los clubes de Segunda División para ser uno de los representantes de esta categoría en la Comisión Delegada de LaLiga y también en la Asamblea de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

El año 2020 también concluyó, en clave blanquiazul, con un hecho histórico. Milagros Luis Brito se convirtió en la primera vicepresidenta del club en su casi centenaria historia.

La sombra de la duda sobre la continuidad del presidente Miguel Concepción, expresada por el propio dirigente palmero en la última Junta, deja en el aire la interrogante de cómo se desarrollará el 2021 en una entidad que también acometerá en ese mismo año el proceso de renovación del actual Consejo de Administración.