Redacción Deporpress | El año 2020 ha supuesto un antes y después en la competición de la Tercera División Canaria. La pandemia por COVID-19 ha provocado un movimiento sísmico de tal magnitud que ha terminado por fragmentarla en dos grupos.
Sin poder concluir la temporada 19/20 en el terreno de juego, tras la propagación del coronavirus, la Real Federación Española de Fútbol decretaba que no hubiera descensos y que se mantuvieran los ascensos. De tal manera, la competición regular en el grupo canario se daba por concluida en la jornada 28 con el Marino como primer clasificado y el Tenisca, San Fernando y Tamaraceite, completando los puestos de playoffs. Mientras, Ibarra, Güímar y Villa Santa Brígida salvaban la categoría. Unas decisiones que no gustaron a todo el mundo y que suscitaron mucha polémica porque no todos los equipos habían disputado su partido correspondiente a esa última jornada y se aplicó, desde la Federación Tinerfeña de Fútbol (FTF) y la Federación Canaria (FCF), el coeficiente de puntos por partidos disputados.
De igual forma, la lucha por conseguir una plaza en Segunda B entre los cuatro, comenzó el 1 de junio con el regreso de los equipos a los entrenamientos. Tras varias semanas de preparación, viajaban hasta El Hierro para disputar la eliminatoria, donde el Tamaraceite lograba el ascenso después de remontar ante el San Fernando. Sin embargo, al Marino le quedaba una última oportunidad. Su condición de campeón de grupo, le otorgaba el derecho a la reválida. Así, el equipo tinerfeño se disputaba el ascenso en Las Rozas frente al Linares Deportivo, pero un día antes tres jugadores del Marino daban positivo por COVID-19, aunque posteriormente serían falsos positivos, dándose por suspendido el partido. Sin posibilidad para encontrar una fecha alternativa en el ajustado calendario y a las puertas de la siguiente temporada, la Comisión Gestora de la RFEF acordó el ascenso de los cuatro equipos que se jugaban la repesca: Lealtad, Alcoyano, Linares Deportivo y Marino.
Por su parte, desde la Preferente de Las Palmas de Gran Canaria, conseguía el ascenso a Tercera la UD Guía como primer clasificado y desde la tinerfeña, el Atlético Victoria. Mientras, Las Zocas se jugaría disputar la plaza vacante en Tercera frente al Arucas, al ser segundo clasificado de la preferente oriental, pero se midieron tras eliminar a Los Llanos como campeón de la preferente palmera. Sin embargo, en la última prueba, Las Zocas no consiguió el ascenso, a favor del conjunto grancanario.
Una vez resuelto qué equipos estarían en Tercera División durante la temporada 20/21, la junta directiva de la Federación Canaria de Fútbol (FCF) ratificaba la división en dos del grupo canario. Así, el subgrupo 1 estaba compuesto por: Arucas, Guía, Las Palmas C, UD San Fernando, San Mateo, Unión Viera, Villa Santa Brígida, Lanzarote, Gran Tarajal y Unión Puerto. Mientras, el subgrupo 2 lo formaban: Atlético Victoria, Atlético Unión Güímar, Atlético Tacoronte, Buzanada, Ibarra, Santa Úrsula, Tenerife ‘B’, Vera, Atlético Paso, Mensajero y Tenisca.
La competición regular comenzaba el pasado 18 de octubre con restricciones, marcadas por la pandemia que seguía azotando al fútbol y a la sociedad. A pesar del gran control que existía en torno al número de contagiados por coronavirus en las islas, a principios de diciembre, el Gobierno de Canarias impuso nuevas medidas de prevención y contención en Tenerife, de tal manera, que el fútbol quedaba suspendido en la isla. El subgrupo de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, se vio afectado en la jornada 8, disputándose solo los tres partidos que tenían lugar en La Palma. Desde el fin de semana del 5 de diciembre, no se disputa ningún encuentro del grupo occidental, mientras que en el de Las Palmas de Gran Canaria se siguió con normalidad.
El año 2020 concluye de manera diferente para los dos grupos de la Tercera División Canaria. Solo falta esperar a que llegue el 2021 y mejore la situación, para ver cómo termina esta nueva y atípica temporada.