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Un inicio convulso, pero un final de ensueño

Redacción Deporpress | La UDG Tenerife comenzaba un año complicado. En términos deportivos no fue cómo habían esperado y en el mes de diciembre de 2019, rescindían el contrato de David Amaral como técnico, para aterrizar como primer entrenador Ayoze Díaz, segundo hasta entonces. Sin embargo, a las pocas semanas, tomaba la decisión personal de abandonar el club, dejando nuevamente la plaza vacante. Dadas las circunstancias, a mediados de enero, la entidad sureña se hacía con los servicios de Francis Díaz, que llegaba en calidad de cedido desde el Vera.

Así, arrancaba una nueva etapa en el plano deportivo para las guerreras, que hasta entonces habían cosechado siete derrotas, tres empates y otras tres victorias. El nuevo entrenador asumía un papel difícil, pero los resultados acompañaron. En su primer partido en el banquillo, ganaron en La Palmera ante el Deportivo, aunque posteriormente caerían frente al Levante. Finalmente, solo pudieron disputar cinco partidos hasta que la COVID-19 apareció para cambiarlo todo. El 24 de marzo, el club emitía un comunicado oficial para informar de la apertura del Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por fuerza mayor.

Tras varios meses sin saber qué iba a ocurrir con la temporada, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tomó la decisión de dar por concluido el curso y dar el título de campeón al Barcelona, primer clasificado hasta la última jornada que se disputó. Además, no habría descensos y ascenderían los dos campeones de Segunda. Con lo cual, la Primera Iberdrola pasó de 16 a 18 equipos. De esta manera, la UDG Tenerife se despedía de su temporada más atípica en la novena posición.

Llegaba el verano y en junio, la entidad presidida por Sergio Batista, renovaba a Francis Díaz como técnico blanquiazul. Las jugadoras regresaban a los entrenamientos y el 3 de octubre arrancaba una nueva e ilusionante temporada. A pesar de comenzar con derrota en su feudo ante el Madrid CFF, la UDG no hizo más que crecer a lo largo de los meses, hasta tal punto que, por primera vez en su historia, lideró la máxima categoría del fútbol femenino nacional. Sin embargo, el empate y la derrota sufrida en las dos últimas jornadas antes del parón de Navidad, les llevó a ocupar la cuarta plaza, pero empatados a puntos con el Atlético de Madrid y a uno del Real Madrid Femenino, tercer y segundo clasificado, respectivamente.

El 2020 ha sido un año de muchos altibajos, pero se antoja un 2021 lleno de buenos momentos para el único equipo tinerfeño en la Primera Iberdrola.