Aleix Valero | El CD Tenerife despide un 2020 convulso plagado por la montaña rusa de emociones. De un arranque fulgurante en 2019, entre Liga y Copa, que hizo olvidar los fantasmas de Riazor, sirvió para firmar una segunda vuelta casi perfecta, aunque insuficiente para meterse en playoff. Y con la ilusiones renovadas, ha vuelto a tropezar con la misma piedra en un inicio dubitativo, cerrado en positivo ante el Girona para salir del descenso. Desde Deporpress, analizamos el devenir blanquiazul con una figura ilustre: José Luis Oltra.
El artífice del último ascenso a Primera División ofrece varias claves de las virtudes y defectos de un bloque que ha caminado por diferentes aguas. “Ha sido un año irregular por cómo empezó. En enero fuimos fuertes, después de reponernos a una situación preocupante como sucedió en Riazor. El Tenerife se convirtió en uno de los mejores equipos de la segunda vuelta y demostró su fortaleza como local”.
Sin embargo, el ex del CD Tenerife entiende que la pandemia ha sido un factor aciago para mantener la fortaleza histórica en el Heliodoro. “La ausencia de público lastró a la hora de sumar más puntos. Creo que fue determinante. Se dio alguna mínima opción de entrar en playoff, pero los resultados en casa terminaron por evitarlo”.
Centrados más en el presente, Oltra desmenuza algunas de las claves del mal arranque del representativo. “Ha faltado contundencia en las áreas, que es donde verdaderamente se ganan partidos”. A pesar de ello, entiende que se cuentan con buenos mimbres para luchar por objetivos más exigentes. “Es una plantilla bien confeccionada, con jugadores que todos los clubes quisieran tener y con buenos técnicos. Creo que sigue con el mismo problema a raíz de la pandemia: sin afición, no ha sacado buenos resultados en casa; a eso, le sumas que le ha costado ver portería y dejar la portería a cero, siendo de los más goleados”, expresó.
Como asignaturas pendientes, establece que “debe encontrar ese equilibrio”. El técnico con más partidos dirigidos agrega que se ha contado con “dos buenos cuerpos técnicos”, pero que eso no siempre significa sinónimo de éxito. “A veces, pese a un buen trabajo, los puntos no llegan”.
Si bien, pidió paciencia y tiempo para que Ramis tenga margen a la hora de dar con la tecla. “No podemos todavía valorar su actuación porque ha llegado en un mes donde la densidad competitiva ha sido brutal. No ha tenido tiempo para inculcar ideas, sino más bien para recuperar a los jugadores y competir en el campo”. Tareas pendientes que se unen a un hándicap extra: la insularidad. “Hasta el último partido contra el Girona, tres partidos habían sido fuera de casa, además de la cita copera. Mucho viaje perjudica a los equipos insulares, quienes tienen que desplazarse cada 15 días a la península, y no al revés pues van una o dos veces por temporada a las islas”.
No obstante, Oltra es optimista. “Creo que el equipo irá a más, encontrando una línea reconocible. Antes, deberá buscar ese equilibrio entre ataque y defensa, ganando contundencia en las áreas para luego trasladarla a los resultados como local y visitante”.