Redacción Deporpress| El presidente del Marino, Paco Santamaría, abordó con DEPORPRESS distintos asuntos de actualidad relacionados con la trayectoria deportiva que ha descrito el equipo que dirige Quico de Diego en Segunda División B. Durante la conversación, el máximo mandatario del club dejó claro que el técnico terminará la temporada y que, salvo que se logren ayudas o nuevos patrocinadores, tampoco existirá la posibilidad de reforzar a la plantilla en el mercado invernal.
Santamaría dijo sentirse «preocupado porque vamos colistas, pero en ningún caso estamos nerviosos. Nuestro proyecto no es a corto plazo, ni tampoco se circunscribe únicamente al primer equipo. A todos nos encantaría tener una realidad diferente a la actual, pero es lo que hay y tampoco tenemos la posibilidad de hacer grandes cambios que nos permitan mejorarla».
«De hecho –prosiguió el presidente– queríamos hacer un proyecto integrado por futbolistas canarios, que fuese capaz de promocionar a los jugadores de la tierra después de mucho tiempo sin tener a un club de esta provincia en Segunda División B. Se consiguió con mucho sacrificio y ahora estamos pagando la falta de experiencia, pero es lógico que sea así porque nuestra labor, precisamente, es la de ser el vehículo en el que los jugadores de aquí tengan la oportunidad de demostrar su valía en esta categoría. Esa es la filosofía por la que apostamos y salirnos ahora de ese camino sería contradecir nuestros ideales y objetivos».
Tampoco escondió Santamaría que en el mundo del fútbol suele mirarse hacia el banquillo cuando los resultados no acompañan. Pero, rápidamente, aclara que el Marino es un club distinto a la hora de recurrir a la figura del cambio de entrenador. «Quico de Diego es un técnico de la casa, que lleva muchos años con nosotros. Puedo decir, desde ya, que va a terminar esta temporada como entrenador del Marino. Él lo sabe y así se lo hemos transmitido también. Estamos satisfechos con la labor que realiza a diario en los entrenamientos, que es el mejor termómetro para medir el trabajo que está realizando».
«Como es lógico, a Quico de Diego le gustaría contar tener un equipo más competitivo, en el que se pudiese incorporar a tres o cuatro jugadores que fuesen diferenciales y que diesen el salto de calidad que necesita esta plantilla. Pero eso, ahora mismo, es absolutamente imposible porque tenemos el presupuesto que tenemos y porque no puedes gastarte 25 cuando solo tienes 10. La última vez que sucedió eso, el Marino bajó de Segunda B a Primera territorial y nosotros no vamos a permitir que eso vuelva a ocurrir de nuevo porque los que llevamos la gestión de este club somos gente de garantías», afirmó con contundencia.
De esa forma, la llegada de refuerzos en el mercado de invierno está ahora mismo descartada. «Salvo que cambie el panorama actual es imposible. Recibimos una pequeña ayuda de las instituciones públicas, pero no nos da para más. Otra cosa sería disponer de un contrato de patrocinio acorde con lo que es esta categoría. Lo hemos intentado de todas las maneras, pero también somos conscientes de que la situación empresarial por culpa de la COVID-19 es la que es y que los patrocinadores pueden llegar hasta donde lo hacen. Pensamos, primero, que las cosas podían mejorar en octubre y, luego, en diciembre. Pero ya hemos rebasado los dos umbrales y las cosas con la pandemia van a peor», reconoció.
En este punto, Santamaría recuerda que hace solo unos meses «hubo muchas personas e instituciones que se felicitaron porque el fútbol de esta provincia había regresado a la Segunda División B y, ahora, no han podido demostrarlo con hechos. Nosotros hemos cumplido y llevamos el nombre de Tenerife y de Canarias por todo el territorio nacional, tanto en los medios de comunicación como en las prendas deportivas que vestimos en los aeropuertos y en los estadios. El problema es que, si hay 10 para repartir de las instituciones públicas, algunos se llevan 8 y otros solo 2. Así es imposible y, por esa razón, resulta complicadísimo salir adelante. Me consta que otros equipos de Segunda B de la provincia vecina, como el Tamaraceite sin ir más lejos, tienen más apoyos que nosotros. Nosotros no vamos a gastar más de lo que tenemos», insistió.
Sobre la relación con el Tenerife, el presidente del Marino aseguró que es «absolutamente magnífica y estamos encantados de ser ese eslabón intermedio que está en la Segunda B. Queríamos a varios jugadores y, al final, llegaron tanto Fede Olivera como Borja Llarena a cambio de que nosotros aportásemos parte de su ficha. Es cierto que pedimos a más, pero estamos muy contentos con lo que hemos recibido y también estaríamos encantados de tener a alguno más. Nuestras puertas están siempre abiertas para colaborar con ellos en caso de que necesiten promocionar a algún jugador más en nuestro equipo«.
En cuanto a la mejora que debe experimentar el cuadro sureño en la segunda parte de la competición, Santamaría agregó que «deberíamos llevar ocho o nueve puntos más de los que tenemos ahora y muchos de esos que se han perdido han sido por la inexperiencia de la plantilla. Los jugadores han aprendido muchísimo y confiamos en que mejorarán los resultados en la próxima fase del campeonato. No sé si nos dará o no para salvarnos, pero hay que intentarlo con todas nuestras fuerzas. Ellos son los primeros interesados en continuar jugando en Segunda B y me consta que la entrega es absoluta para intentar conseguir ese objetivo«.
Santamaría, por último, también reiteró que este Marino «es un proyecto con mucho futuro y, para que exista, no podemos salirnos del camino económico que tenemos trazado con el presupuesto actual. Ahora mismo hay varios jugadores de la base que ya están metidos en la dinámica del primer equipo y, alguno de ellos, ya ha debutado incluso como titular. Tenemos una apuesta importante por la cantera y va a continuar siendo así mientras yo encabece esta junta directiva. Esta idea no empieza y termina en el primer equipo. También estamos muy ilusionados con el papel que está haciendo nuestro equipo juvenil de División de Honor ya que, hasta este parón por la pandemia, estaban invictos y peleando por los puestos de arriba junto al Tenerife y el Sobradillo».