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Asignaturas pendientes de Cordero

Por @AleixValero

Después de 10 caras nuevas en el pasado mercado de verano, y dos entrenadores (Fran Fernández y ahora Ramis), el CD Tenerife está muy lejos del objetivo que se ‘vendió’ a sus aficionados de pelear por los puestos altos de la clasificación, de empezar con buenos resultados y dejar atrás los ejemplos de las últimas temporadas, en las que en apenas dos meses se dilapidaba el trabajo.

En el horizonte solo un partido, el lunes contra el Girona, para terminar un 2020 que podría dejar al representativo en puestos de descenso si no se suma ante los catalanes, y prácticamente calcar el final del año pasado, aunque en enero todo cambió.

Es tiempo por tanto para el trabajo que dirige Juan Carlos Cordero, director deportivo, que habrá tomado buena nota del rendimiento de cada uno de los futbolistas y del suyo propio, ya que con el sexto límite salarial más alto de la categoría, está muy lejos de lo que por presupuesto se debía estar.

El partido de Copa del Rey contra el Sestao River ¡un Tercera División! desnudó una vez más las carencias del equipo, que se desangra desde su columna vertebral. Una cosa es que un rival de tu misma categoría te gane, se imponga, aproveche algún error individual…en fin, que haya una lectura y un contexto un poco diferente. Pero ayer se acabaron las excusas, y lo que parecía una evidencia se ha convertido en una realidad palmaria.

Todos nos equivocamos tras el mercado de verano. Los que nos dijeron que se había confeccionado una gran plantilla, con nombres de última hora como Zarfino (¿recuerdan la pelea con el Extremadura?), Nono, Vada, Folch, Fran Sol… como los que nos tragamos ese discurso e incluso lo propagamos al aficionado blanquiazul.

Entusiasmados por el mensaje claro del «no nos volverá a suceder» los inicios de temporadas recientes, caímos en la trampa de aceptar que a Cordero le avala una trayectoria, un conocimiento del mercado y un trato cercano con los jugadores y clubes, que casi pensamos que los futbolistas más cotizados harían cola por venir al Tenerife.

En apenas tres meses todo esto se ha esfumado. Y canta, canta mucho. La columna vertebral de este equipo (centrales, mediocentros y delanteros) ha sido puesta en evidencia una y otra vez, ayer por un Tercera que solo sufrió durante media hora. Los Wilson, Folch, Vada, Nono, Joselu… están  muy alejados en rendimiento y en calidad de lo que asumimos. Mucho. Ya no es sacarles un rendimiento, es que si abrimos los ojos nos damos cuenta de que son peores futbolistas de lo que pensábamos y nos habían contado.

Y ese es un trabajo que le toca hacer ahora a Cordero. Su asignatura pendiente, su examen más difícil. Acudir a un mercado de invierno, en el que solo hay descartes de otros equipos, a ‘comprar’ una columna vertebral es grave, muy grave. Una cosa es ir a fichar algún futbolista que tape una carencia puntual, una lesión, algo concreto que quieras tener como recurso en la plantilla. Ya sea un lateral, un centrocampista que te dé otra cosa de lo que ya puedas tener, o gol incluso si ves que necesitas más.

Pero es que este Tenerife tiene que ir al supermercado no con una cesta de la compra, sino con uno de esos carros grandes donde te quepa todo lo que necesitas. Tiene que recorrerse todo el ‘súper’ Cordero, no cada lineal donde están las ofertas más destacadas, va a tener que acudir a cada rincón a ver si encuentra todo lo que necesita, porque la despensa la tiene vacía hasta de productos de primera necesidad.