Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | No se llevan todos los titulares, ni todos los héroes llevan capa, pero la UDG Tenerife está empeñada en hacer historia. Con permiso del FC Barcelona, las guerreras blanquiazules pasean el nombre de Tenerife desde la cima, imponiéndose a otros trasatlánticos como Atlético de Madrid, Athletic Club, Real Sociedad, Levante o Real Madrid entre tantos otros. Unos éxitos fruto de una cohesión grupal excelente, una dirección impoluta y con un jefe de orquesta que ha dado un giro de 360 grados a un equipo en menos de un año para situarlo en una posición privilegiada. Desde Deporpress, charlamos de este momento sin precedentes con su máximo responsable en el área técnica: Francis Díaz.
Dani Cerdeña: Líderes en diez jornadas, con permiso del FC Barcelona. ¿Qué valor da Francis Díaz a estar en lo más alto?
Francis Díaz: Tenemos que darle la importancia que merece. No podemos mirar para otro lado. Es un momento que no está al alcance de casi nadie. Pero sabemos que queda mucha competición por delante, aunque disfrutaremos con toda la humildad del mundo. Nos lo hemos ganado.
DC: Un giro de tuerca de 360 grados en menos de un año. ¿Cuál es el truco para cambiar completamente la cara a un club que vivía una situación inestable?
FD: Con mucho trabajo. He intentado fomentar la cohesión grupal, gestionando ideas para que ellas estuviesen relativamente satisfechas en cuanto al juego. Ha habido una conexión importante entre las jugadoras y el cuerpo técnico. Las vemos entrenar cada día a un gran nivel. Tenían calidad como hemos visto desde fuera, pero también hemos tenido esa suerte para dar con la tecla. Un objetivo que ha sido también posible gracias a quienes me rodean, desde Francis González y Aythami Díaz en la asistencia técnica; Pablo Borges como preparador físico y Víctor Dámaso como readaptador; Loren en el análisis táctico; Domingo Guanche y José Ángel en el entrenamiento de porteras; Paula Montero y Nico como fisioterapeutas; y Yayo, Javi y Goyo de utilleros.
DC: ¿Cómo se explica que el Granadilla siga siendo un equipo habituado a la clase noble cuando existe cada vez mayor músculo financiero en sus rivales?
FD: Es mérito de su presidente y directiva, así como del gen natural que tiene este equipo. Existe buena materia prima, con mucha calidad en nuestras islas. Mantenemos la base de jugadoras canarias, además de una fuerte apuesta con la cantera. El club ha ofrecido un puenteo con la Academia para que las niñas sigan creciendo y asegurarse un futuro del club. Sergio Batista sabe que el secreto es una confianza enorme en el producto interior. Y cuando no se tiene en casa, buscarlo fuera, pero siempre teniendo claro que lo de aquí prevalece.
DC: Mantuvo su fidelidad al bloque. Más allá de retoques obligados, los nombres propios se repiten. Como grupo, ¿existen jugadores insustituibles para esta entidad?
FD: Hay jugadoras importantes que han dado sido estandarte en este club, dándoles un enorme crecimiento. Pero sabiendo lo que viene por detrás, creo que esto solo es el principio. Muchas futbolistas están intentando derribar la puerta con mucha fuerza. Queremos ayudarlas para darles continuidad en el momento oportuno. A corto-medio plazo, se harán un sitio en este equipo.
DC: No dudó ni un segundo en cambiar la Tercera por la Primera Iberdrola. ¿Disfruta aún más que antes de su pasión por ese mayor componente profesional?
FD: Todos los que nos dedicamos con pasión a esto lo entendemos como una vocación. Lo disfruto de igual forma, pero aquí dispongo de los medios que, desafortunadamente, no se dan en Tercera o Preferente. El Granadilla está dentro de una competición profesional y, a partir del año que viene, podremos disfrutar de dicha condición al 200%. Puedes vivir de esto, con más tiempo y días para implantar una metodología que ayude a tener éxitos deportivos.
DC: Siempre se ha definido como un entrenador ofensivo. Pero el fútbol ha evolucionado. Ya no se juega a lo mismo que hace diez años. ¿Cómo lo ve desde su perspectiva?
FD: Es un modelo que se implantó durante un periodo de tiempo importante, con buenos resultados a nivel nacional. Fue un estilo que muchos implantaron, pero también es cierto que era demasiado lineal. Si lo estudiabas bien, tenías armas para contrarrestarlo porque era bastante plano. Lo positivo era la posesión de balón y continuidad en el juego, pero conceptualmente, te das cuenta de que es relativamente fácil contrarrestarlo. El fútbol se ha convertido en un deporte demasiado táctico y estudiado, con muchas variaciones. El análisis permite prever diferentes escenarios ante un rival. Entendemos que queremos ser importantes con balón, pero al final, es obvio que manda lo que sucede en las áreas. He entendido que debo hacer una mezcla homogénea para que esa posesión te ayude a llegar al área rival lo antes posible, con presencia en campo contrario. Afortunada o desafortunadamente, mandan los resultados. El equilibrio es la base.
DC: Siempre se habla de falta de arraigo. De que el CB Canarias, Granadilla u otros grandes clubes de Tenerife nunca alcanzan el crédito que merecen por sus éxitos respecto al CD Tenerife, como ejemplo referente. ¿Cuál es su análisis?
FD: Como vengo del fútbol masculino, siempre me hacen la misma pregunta. ¿Qué diferencia ves entre el masculino y el femenino? Siempre les contesto que la diferencia se observa por quien pregunta, pero no quien la ejecuta. Es fútbol. Son iguales o incluso más competitivas, disciplinadas y con muchas ganas de crecer. Cada uno debe encontrar su sitio e importancia. Somos líderes de Primera División… Creo que esto no lo ha hecho nunca ningún club en Canarias. Ahora, que cada uno le ponga el adjetivo que quiera. Mucha gente de fútbol dice que el femenino no es fútbol, o es otro tipo de fútbol. Entiendo que tenga diferencias, pero estamos obteniendo un reconocimiento a nivel nacional importante. Yo no quiero compararme con nadie, ni con el CD Tenerife, porque es el equipo de todos, pero no es la única ni última opción. Existe diversidad y nos hemos ganado el respeto: lo vemos en opiniones, redes sociales… La gente se engancha cada vez más, yo incluido. Cuando lo conoces y lo compartes, viendo de lo que son capaces, te das cuenta desgraciadamente de que hay mucha gente ciega o que niega la realidad.
DC: Hablando de arraigo, afición, sentimiento… ¿Qué siente cuando el fútbol permanece con el candado echado y luego vemos calles o centros comerciales abarrotados de gente?
FD: Siento una pena terrible. Hablamos de deporte: conciencia, da seguridad y es disciplina. Los clubes son capaces de hacerlo bien. Es uno de los escenarios que mejor podría manejarse, ya que hablamos de un recinto cerrado con una entrada y una salida. Puedes organizar a la gente, controlando los accesos. Luego, está la responsabilidad propia de cada persona que asiste, donde puede estar la diferencia. Pero entiendo que los clubes tienen la preparación perfecta para organizarlo con éxito. Vemos barbaridades en los aledaños de los campos de Tercera o Preferente, en los días de partido, con gente aglomerada y sin ningún control. Ojalá pudiera llenarse, pero la realidad es otra, así que con aforo limitado creo que están capacitados, siempre previendo la salud. Vemos esos recintos cerrados, con un montón de gente dentro a quienes no puedes controlar, a diferencia de un recinto deportivo al aire libre donde existen mecanismos para implementarlo con éxito.
DC: Restan dos finales para finalizar 2020. Y la palabra permanencia empieza a antojarse corta. ¿Cambia el objetivo?
FD: Sigo manteniendo el mismo discurso. Toca ser objetivos y conscientes en la vida. No obviamos que la permanencia está cada vez más cerca, pero cuando se consiga, podremos mirar otro tipo de metas. Hasta la fecha, sigue siendo el mismo. Es como lo siento y lo que transmito a las chicas, donde tres puntos son oro. Estábamos hablando de pandemia y no sabemos qué pasará mañana, así que el presente es más importante que nunca. Tenemos que ser consecuentes para conseguir ese mínimo que nos asegure la plaza un año más en Primera. Pero nos hemos ganado el derecho a soñar en el terreno de juego. Veremos dónde nos pone la clasificación. Somos consecuentes, pero buscaremos ir más allá.