Redacción Deporpress| El VAR se erigió en el protagonista del partido que celebraron en la Nova Creu Alta el Sabadell y el Oviedo. Los arlequinados, que venían de ganar en el Heliodoro, cayeron por la mínima ante los asturianos (0-1).
El encuentro pudo cambiar de signo en el último suspiro, ya que Gorostegui Fernández decretó penalti en una caída de Víctor García dentro del área en tiempo de descuento. Sin embargo, la consulta con el VAR hizo que el colegiado vasco rectificase su decisión inicial, una vez que apreció en las repeticiones cómo Borja contactaba primero con el balón enviándolo a córner. El Oviedo venció gracias a un gol de Sangalli, que hace que los carbayones se reencuentren con la victoria tras cinco jornadas sin conseguirla.
El Albacete, por su parte, cayó derrotado en el Carlos Belmonte frente al Girona (0-2), un resultado que supuso el despido de Aritz López Garai tras una docena de partidos al frente del conjunto manchego. La decisión se adopta después de que el equipo siga ocupando la última plaza de la clasificación
El Zaragoza acabó este domingo con su particular desierto de penurias y se reencontró con el triunfo después de acumular nada menos que una docena de partidos sin conocer la victoria. Su víctima fue el Fuenlabrada, que sucumbió en La Romareda a través de un gol de tacón anotado por Narváez.
No puntuó tampoco el Alcorcón, que dejó en cuatro la racha de encuentros que acumulaba sin perder desde la llegada de Juan Antonio Anquela a su banquillo. El Almería se llevó los tres puntos de Santo Domingo con un gol del nigeriano Umar Sadiq, que marcó en el primer balón que tocó cuando llevaba apenas un minuto sobre el terreno de juego.
En la zona noble de la clasificación, sufrió el Espanyol para doblegar al Sporting de Gijón (2-0) en su visita a Cornellá-El Prat. El conjunto perico resolvió la cita casi en el epílogo gracias a un gol del chino Wu Lei en el minuto 88 y otro de Sergi Darder que, en el 97, aprovechó para anotar sin portero aprovechando la subida de Diego Mariño para intentar rematar un córner en la última jugada del partido.