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Rayco García, cerebro táctico del líder de Tercera

Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El arranque del Atlético Tacoronte ha sido una de las noticias positivas dentro del subgrupo 12B de la Tercera División en Canarias. A estas alturas, con todo un sprint por delante, el conjunto de Barranco Las Lajas mantiene un puño firme al frente del liderato, compartiendo misma unidad de puntos que el Atlético Victoria. Unas primeras etapas en positivo donde Rayco García ejerce un año más como cerebro táctico y que nos atiende en esta entrevista a Deporpress.

Dani Cerdeña: Los números hablan por sí solos. ¿Esperaba este arranque tan positivo?

Rayco García: Cambiamos el 75% de la plantilla y, como es normal, se necesita tiempo. Gracias al trabajo del club logramos disponer de casi 8 semanas de pretemporada, donde trabajamos muy duro desde el primer día, sabiendo de la dificultad que tiene la categoría y este nuevo formato. Desde los primeros partidos amistosos, las sensaciones ya eran muy buenas.

DC: Conocemos el discurso: pies en el suelo dentro de una categoría muy igualada, pero con un formato muy corto. ¿Qué mensaje transmite a los chicos?

RG: Equipo, familia pero, sobre todo, mucho trabajo. La categoría es compleja y no ha hecho nada más que empezar. Necesitamos seguir mejorando cada día. Además de todo eso, sin duda, está también la ambición.

DC: Un bloque sólido y con un delantero a quien se le caen los goles del bolsillo: Adán. ¿Cuál es la receta de tan buenos resultados?

RG: Hemos conseguido reunir un equipo que es un excelente grupo de trabajo. Humildad, compañerismo y una mezcla de juventud que trabaja con ganas de crecer; además de futbolistas con más experiencia que, sabiendo las dificultades que tiene esta categoría, ahora disfrutan del momento y trabajan para hacer un gran año

DC: Todo ello, a pesar de que ha sido un verano de cambios: pérdida de piezas claves, más de una docena de fichajes, cambio en la presidencia… No parece notarse sobre el césped.

RG: El cambio en la presidencia no ha hecho más que sumar. Seguimos contando con Martin, la persona más importante dentro de los éxitos del club, y se ha sumado Juanjo, que tiene la misma ambición que los chicos. El club ha crecido como institución. En cuanto a lo deportivo, teníamos claro que necesitábamos un cambio radical de proyecto. Independientemente de donde terminemos clasificatoriamente esta temporada, el grupo que hemos conseguido formar ya es un éxito. Disfrutamos en el día a día.

DC: Primer objetivo: evitar el grupo de descenso a final de temporada. Y ahora, vienen dos piedras de toque importantes: los únicos invictos, Atlético Paso y Mensajero. ¿Dos buenos exámenes para medir las aspiraciones reales?

RG: Evidentemente, están invictos por algo: plantillas, presupuestos y un gran trabajo. Son dos equipos que estarán arriba. Nuestra mentalidad es la misma de siempre. Ahora, Atlético Paso. Intentaremos utilizar nuestras armas, poner en dificultades al rival, ser competitivos… Lo más importante es conseguir sentir que podemos puntuar en cualquier partido.

DC: Todo equipo es susceptible de la idílica perfección. ¿Qué virtudes destaca de este bloque y dónde falta dar un pasito adelante?

RG: Somos un equipo. Eso está muy por encima de táctica, técnica o modelos de juego. Aún así, somos conscientes de que debemos mejorar muchos momentos de juego para seguir siendo competitivos. Nos queda mucho trabajo. La categoría irá aumentando en cuanto a exigencia y a dificultad para poder puntuar cada semana. Estará todo muy apretado hasta el final.

DC: Un día con aforo limitado, otra semana a puerta cerrada; público en unas islas, pero en otras no… ¿Cómo se afronta esta desigualdad para aquellos locales que se están viendo más damnificados? ¿Está notando menos presión que otros años como visitante durante los partidos?

RG: Lo primero es la seguridad de todos y la importancia de la precaución en una situación que aún es muy compleja. Por otro lado, es indudable que existe una desigualdad entre los que pueden disfrutar de sus aficionados y los que, como nosotros, no podemos. Es una competición menos justa en lo deportivo pero, sobre todo, un grave problema para las económicas de los clubes.