Redacción Deporpress | El fin de semana se cerró con dos goleadas de equipos locales. Real Oviedo y Real Mallorca se gustaron para hurgar en la herida de sus respectivos contrarios: Castellón y Ponferradina. Los asturianos añaden un nuevo balón de oxígeno a costa de un cuadro castellonense que va en caída y sin frenos, con 0 créditos de los últimos 18 en juego. Marcaron para los azulones Sangalli, Borja y Édgar por doble partida (4-0). Mientras, en Son Moix, los bermellones tiraron de calidad, liderados por Dani Rodríguez –doblete-, para superar fácilmente a los bercianos (3-0) y seguir en la puja por el ascenso directo; el gol restante fue de Antonio Sánchez.
El domingo de plata se abrió en la Nova Creu Alta. El Málaga superó al Sabadell de un Antonio Hidalgo que terminó en la caseta antes de tiempo (1-2). Los de Pellicer fueron eficientes, con dos golpes en cada parte que fueron definitivos, por medio de Calero y Chavarría. Hubo ocasiones para más, tanto en los andaluces como en los arlequinados, donde Stoichkov siempre llevaba peligro. Finalmente, los catalanes se quedaron sin premio pese a empatarlo por medio de Néstor.
En el derbi madrileño, el Fuenlabrada destrozó a un Alcorcón que se hunde como colista, con solo cuatro créditos. Los alfareros están hundidos anímicamente, circunstancia que aprovechó la ‘pantera’ Sekou Gassama para llevarse el balón a casa: un hat-trick en Santo Domingo (0-3). Ya en la primera parte, los de Mere sufrieron dos expulsiones –José Carlos y Javier Castro-, así como un penalti en contra.
Cuarto triunfo en los últimos cinco partidos de una UD Almería que va a más después de un arranque dubitativo. Ya ocupan puestos de playoff. Asaltaron la fortaleza del Vallecas, donde el Rayo estaba invicto… hasta hoy. Decidió un gol de Cuenca en el tiempo agregado (0-1), después de que los madrileños hubiesen aguantado el 0-0 con uno menos desde de la media hora, por expulsión de Advíncula; y a un cuarto de hora, reparto de fuerzas con la roja a Sadiq en los rojiblancos.