Redacción Deporpress | Es uno de los entrenadores de moda en Primera División. Álvaro Cervera disfruta en el Cádiz de su segunda oportunidad en la élite española. El técnico ha concedido una interesante entrevista a los compañeros de Las Provincias, donde se pronuncia sobre todo tipo de temas: referentes, manera de ver el fútbol… o su abrupta etapa de la isla y del CD Tenerife.
CD Tenerife.- “Tengo muchos amigos allí, pero es una época que intento olvidar. Ascendí con el equipo, el equipo sigue en Segunda y han pasado seis o siete entrenadores. Mi salida, más que deportiva, fue por la convivencia”.
Ideario.- “La posesión es una moda que le importa más a los aficionados y a los periodistas. Yo hago lo que he hecho toda la vida: manejar a tu favor los registros del fútbol como los balones parados a favor y en contra. Presionar en campo contrario solo lo puedes hacer contra el Madrid y contra el Barça. Y somos de los pocos equipos con extremos a pierna natural. Como no hacemos salida de balón, nos gusta que el extremo centre y que el lateral evite goles. – No, me trae sin cuidado, soy el primero que lo dice. Lo que más me gusta es defender bien. Enseñar a defender, lo puedo hacer. Me cuesta más enseñar el ataque: un buen control, la imaginación, el regate… En baloncesto y en balonmano se ganan los partidos a partir de una buena defensa y un buen portero; en fútbol se mira mal”.
Guardiola.- “Veo muchas cosas de él. Él no creo que vea las mías, pero es una persona interesada en todo y, si mi equipo gana, buscaría el porqué. Le daría valor pese a no estar en sus gustos. Él gana mucho porque es muy bueno y yo intento hacer mi carrera”.
Sus espejos.- “Emery es uno de los mejores, junto a Mendilibar y otros. Me gustaría parecerme a ellos. Hacen lo que yo haría contra los mismos rivales para contrarrestarlos”.
Inicios y José Luis Oltra.- “Cuando me retiré de futbolista, con muchas lesiones y dolores, pensé en apartarme, pero, al llegar a casa, me di cuenta de que quería ver partidos por la tele e ir al campo. Empecé en el Catarroja gracias a José Luis Oltra y, al principio, tenía reparos por el trato con los jugadores porque soy cerrado. Vi que se me daba bien estar en el vestuario. No me dieron oportunidades en Segunda B, sino que empecé con chavales, en Preferente, y hasta llegar a Primera.
Toxicidad de un vestuario.- “Si creen en ti deportivamente, van a ir contigo, pero siempre hay alguno que no está a gusto. Cuando un jugador se queja de que no juega, no sabe lo poco que me importa. Aquí formas parte de un equipo y, si le va bien al equipo, les irá bien a los jugadores y el club. A los tóxicos hay que identificarlos y echarlos, pero a veces el club no te deja”.
¿Qué ha cambiado de Cádiz a Santander?.- “Llegamos al Cádiz y sufrimos dos derrotas de cuatro. Nadie confiaba en mí. Ni los aficionados ni el club ni nadie. Nos quedaba un partido, contra el Jaén, y los ‘play offs’ de ascenso. Ahí empiezo a ser yo. Me doy cuenta de que estoy perdido y de que, si sigo dando pie a lo que la gente quiere, mal. Y a partir de ahí empiezo a disfrutar y a no parar hasta hoy. El Racing fue un vestuario complicado y no estaba preparado. Y este vestuario lo he hecho yo. He estado en todas las categorías y quería llegar a Primera. Quiero más, sí, pero no quiero dar saltos en vez de pasos”.