Aleix Valero | Toda la mejoría que parecía haber demostrado el CD Tenerife el domingo pasado en El Molinón contra el Sporting de Gijón, a pesar de haber sumado solo un punto, se esfumó este miércoles en El Toralín, que va camino de convertirse en un estadio negro donde los haya para los insulares.
Derrota (1-0) frente a una Ponferradina a la que le bastó muy poco para llevarse los tres puntos y destapar las carencias de los de Fran Fernández. El fútbol se decide en las áreas y ahí es donde el Tenerife se deshace como un azucarillo en el agua.
En la propia con una endeblez propia de equipo candidato al descenso, y en la contraria una candidez que desespera (penalti fallado mediante) y da risa a partes iguales. Si a eso se le suma un penalti fallado y una expulsión tonta (e injusta) ya con el marcador en contra, tenemos el caldo de cultivo de un viaje de vuelta de caras largas y preocupación máxima viendo que el domingo visitará el Heliodoro el líder todopoderosos RCD Espanyol, que seguramente haya salivado esta tarde viendo el partido de los blanquiazules. Este Tenerife no juega a nada, ni defiende ni ataca bien.
Tres cambios en el once inicial fue la apuesta de Fran Fernández, aunque movió una pieza más dentro de su plan de juego. Descanso para la línea de llegada blanquiazul de Gijón: Suso, Vada y Nono empezaron en el banquillo, entrando en la alineación Jacobo, Ramón Folch y Bermejo.
El míster adelantó la posición de Zarfino a la media punta, juntando a Aitor Sanz y Folch en el doble pivote, dejando los costados para Jacobo y Bermejo. El resto, los mismos de El Molinón.
En apenas 40 segundos Fran Sol demostró que tiene la portería rival entre ceja y ceja, girándose en la frontal para soltar un disparo que no pudo dirigir entre los tres palos. Folch era el encargado de bajar casi a la línea de centrales para sacar la pelota jugada en un buen inicio del Tenerife, como era de prever tenía más posesión de balón.
Pasados los 10 primeros minutos los locales perdieron un poco la vergüenza y el choque se niveló, con Doncel haciendo daño con su velocidad (forzó una amarilla de Aitor Sanz), pero sin llegar a molestar a Ortolá…hasta que apareció ‘el Coco’ Yuri.
Pasividad defensiva desde la banda de Pomares para que el 10 llegara a línea de fondo y diera un pase de la muerte que a placer remató Pablo Valcarce (1-0, 19’), adelantando a los suyos sin haber hecho absolutamente nada, lo cual dejó en evidencia al propio Tenerife.
El ritmo era soporífero y el Tenerife no sabía meterle velocidad para sorprender, dejando a los bercianos que se colocaran bien y cerraran cualquier vía, limitándose el juego a centros laterales sin éxito de Moore.
De una acción bregada por Zarfino en el área nació la jugada que pudo empatar el partido a la media hora exacta, pero Fran Sol se tropezó con la madera cuando ya había superado a Caro. Habían cambiado de bandas Jacobo y Bermejo para buscar meterse hacia adentro y liberar sus carriles para los centrales, pero ni aun así encontraba fluidez el cuadro insular, que veía el paso de los minutos con un fútbol a trompicones.
Vivía cómoda la Ponferradina esperando su oportunidad de aprovechar huecos en la defensa visitante. A la contra Yuri avanzó contra un Sipcic que no le cortó el paso, liberando el lanzamiento lejano del delantero que repelió Ortolá (38’). El Tenerife solo ladraba, la Ponferradina mordía.
El portero de los canarios ya era el mejor de los suyos, y atajó una falta directa lanzada por Curro Sánchez (42’) que buscaba su escuadra y a los 44 minutos otro intento, este del lateral Paris Adot.
Rectificó en el descanso sus rotaciones Fran Fernández, dando entrada a tres nuevos medias puntas. Suso, Vada y Nono formaron esa línea de tres en la segunda parte y sentó a Aitor Sanz (con tarjeta), retrasando a Zarfino, Jacobo y Bermejo, que no habían aportado nada en la primera mitad.
Pero lo cierto es que nada cambió. El Tenerife estaba demasiado estirado y solo con actitud no se ganan partidos en el fútbol profesional. No llegaban balones en ventaja a los hombres de ataque, y el atasco era mayúsculo.
Así se rebasó la hora de partido, con un fútbol plano, sin desborde, pero que pudo cambiar por una mano despegada del cuerpo del central Hernando en una acción de Nono. Ocón Arráiz, desde la sala VOR, llamó a Gorostegui Fernández-Ortega quien acudió al VAR y concedió pena máxima, era muy clara.
Pero ni por esas, no estaba siendo el día. Suso tiró de manera horrible el penalti prácticamente a las manos de Caro, desbaratando la mejor opción para empatar. Metió más pólvora Fernández con Apeh entrando en el lugar de Folch, retrasando a Vada al doble pivote, y formando el nigeriano pareja con un Fran Sol al que no le llegaban balones.
Le crecían los enanos al Tenerife, que vio como el colegiado expulsó, de manera muy rigurosa a Zarfino (73’) en un salto con un contrario que, como mucho, era falta y ya. Jugando un partido desastroso y con diez hombres, solo tocaba apelar a la fe.
De perdidos al río debió pensar el entrenador. Agotó cambios con la entrada de Shashoua (77’) retirando a Alberto y dejando defensa de tres. Había tiempo, pero ni fútbol ni soluciones siquiera para disparar de nuevo a la portería de Caro.
FICHA TÉCNICA:
SD Ponferradina (1): Caro; Paris Adot, Hernando, Amo, Ríos Reina; Erik Morán, Larrea (Moussa, 81’), Pablo Valcarce (Saúl Crespo, 81’), Curro Sánchez (Juerguen, 58’), Doncel (Kaxe, 69’); Yuri (Gaspar, 69’)
Entrenador: Jon Pérez Bolo.
CD Tenerife (0): Ortolá; Moore, Sipcic, Alberto (Shashoua, 77’), Pomares; Folch (Apeh, 71’), Aitor Sanz (Vada, 46’); Jacobo (Suso, 46’), Zarfino, Bermejo (Nono, 46’); Fran Sol.
Entrenador: Fran Fernández.
Goles: 1-0 (19’) Valcarce después de una jugada de Yuri.
Árbitro: Aitor Gorostegui Fernández-Ortege (Comité vasco). Asistido en las bandas por Fernández González y Merino Sánchez. Amonestó a los locales Amo (12’), Valcarce (63’), Larrea (66’), Saúl Crespo (87’) y Hernando (89’); y a los visitantes Aitor Sanz (14’), Fran Sol (19’), Shashoua (79’) y Pomares (85’). Expulsó con tarjeta roja a Zarfino (73’). Árbitro de VAR: Daniel Ocón Arráiz.
Incidencias: Partido correspondiente a la 7ª jornada de la Liga Smartbank 20/21, disputado en el estadio de El Toralín, Gijón, a puerta cerrada. El Tenerife vistió con su indumentaria solidaria, negra y rosa. La Ponferradina lo hizo con pantalón azul y camiseta a rayas verticales azules y blancas.