Redacción Deporpress | Atracón en el estreno europeo. El Iberostar Tenerife resolvió con nota alta su debut en la temporada 2020/21 en la Champions League, dando un severo correctivo a un Bakken Bears (98-73) que únicamente pudo mantener la compostura durante el primer cuarto, pero a quien se le terminó haciendo bastante largo el duelo.
La vuelta del público al Santiago Martín se inauguró con unos diez primeros minutos trepidantes. Un baloncesto dinámico, de mucho ritmo y con los ataques tomando protagonismo sobre las defensas para ver un tanteo alto. Salió sin complejos Bakken Bears, manteniendo el pulso a los aurinegros con buena movilidad y mucho acierto en sus manos.
Jukic golpeaba primero, pero Gio Shermadini mantenía a flote a Iberostar con un dominio total desde la pintura. El georgiano sumó la primera ventaja del partido (10-9). Sin embargo, un conocido del basket español como Michael Diouf derribaba el aro con tres triples consecutivos, poniéndose a la cabeza en la anotación. Con 10-15, lo empataron ‘Shermintor’ y Sergio Rodríguez en un rebote. Pero otra vez, llenos de confianza, el roster de Steffen Wich firmaba un parcial de 0-7 que obligaba a pararlo a Vidorreta, con Peterson castigando a la defensa. Antes del primer receso, Butterfield entraba con fuerza para sumar un triple (23-25).
La película daría un giro definitivo en el guion en el cuarto previo al descanso. Ahí, el CB Canarias ofreció diez minutos de espectáculo y alternativas en su juego, con muchos créditos en diferentes manos: parcial total de 25-10. En la sala de máquinas, se repartieron los instrumentos de la orquesta Fitipaldo y Huertas para dar una salida limpia en la creación.
Pero parte de ese giro, vendría de un Sulejmanovic energético, ejecutando dos contras de manual a la perfección para machacar aro. Fue el principio de la remontada. A ello, se unía el estreno del de Utah derribando la puerta: nuevo acierto de tres para marcar un parcial de 11-0, con ventaja de 34-29. El norteamericano se intercambiaba los mandos junto al bosnio para seguir ampliando la renta, con otro triple que fue respondido inmediatamente por Ongwae. La defensa aurinegra empezaba a funcionar como un reloj; y arriba, la inspiración estaba en color verde. Su rival, bajo mínimos. Doornekamp, en otra canasta limpia desde fuera, Guerra con un machaque a dos manos y Cavanaugh de tres cerraban un cuarto de ensueño para castigar a los daneses desde la línea exterior (48-35).
Iberostar rompía definitivamente cualquier atisbo de esperanza en la escuadra del norte de Europa. Gio sonreía con tres canastas seguidas, y Doornekamp lo hacía fácil desde media distancia (58-37). La diferencia se seguiría ampliando durante estos compases, donde Peterson mantenía la compostura para evitar un resultado más sonrojante. Con Butterfield y Cavanaugh entendiéndose a las mil maravillas, Guerra también tendría su acto de presencia para marcharse con todo decidido a diez del final: 76-50.
Diez últimos minutos de mero trámite, donde los tinerfeños bajaron el pistón para pensar en próximas citas. Una vez firmado su recital, Shermadini se sentaba con 26 créditos en su cuenta persona a tres minutos del final. Turno para los secundarios como Fran Guerra, Álex López o un Alberto Cabrera que también vio aro, anotando sus dos tiros libres para cerrar el choque, quedándose a un suspiro del triple dígito.