Redacción Deporpress | Dulce arranque para Aritz López Garai en su retorno a los banquillos. El técnico vasco se sentó este sábado en el banquillo del Carlos Belmonte, como relevo de Lucas Alcaraz, después de ser la pieza elegida por el tinerfeño Mauro Pérez para culminar el cambio de los manchegos en una situación de crisis de resultados. Y hubo premio. El ex del CD Tenerife desahogó en forma de puntos la presión en el Queso Mecánico, en un duelo de urgencias junto al nuevo y único equipo que todavía no conoce el triunfo en Segunda: el Sabadell de Antonio Hidalgo, donde su puesto empieza a estar discutido.
El Albacete arrolló en el resultado al cuadro arlequinado (3-0), con goles de Arroyo, Álvaro Peña y Zozulia. Un marcador que puede traducirse en un auténtico baño, pero que dista más bien de la realidad. Los catalanes incidieron en transiciones ofensivas frente a un ‘Alba’ basado más en los criterios de Garai de posesión de balón. Perdonó el Sabadell y los locales crecieron con los minutos, siendo resolutivos en las áreas.