Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El Atlético Unión Güímar arranca un nuevo curso con ilusiones renovadas. En su banquillo, estará bajo la dirección técnica Zeben Hernández, con el propósito inicial de no pasar apuros dentro de la reorganización de la Tercera División. En palabras a Deporpress, el nuevo entrenador güimarero apuesta por ir paso a paso. La primera prueba oficial llegará este fin de semana, en la Ciudad Deportiva, rindiendo visita al CD Tenerife ‘B’.
Daniel Cerdeña: La pretemporada se atrasó más de lo esperado por los rebrotes y la incertidumbre en cuanto al arranque oficial de la competición. ¿Cómo han sido las sensaciones durante estas particulares semanas de previas a la competición?
Zeben Hernández: Es cierto que la incertidumbre es la tónica que ha marcado este inicio de campaña. Hemos tenido que adaptarnos a una situación diferente. La planificación no ha podido ser ni por asomo como la de otros años. En la organización de las semanas hemos tenido que adaptarnos a una serie de restricciones que, por la situación, este año a todos no nos ha quedado más remedio que asumir; la dificultad para encontrar equipos con los que realizar esos pequeños test que van midiendo el tono físico y técnico del equipo o la complicación para conseguir terreno de juego en algunos casos han marcado la pretemporada. Pero valoramos positivamente el trabajo que hemos podido realizar. Nos hemos tenido que reinventar en algunos casos y cuestiones pero estamos satisfechos, preparados y cargados de ilusión por comenzar a afrontar la competición.
DC: La puesta a punto contra rivales se ha visto limitada por circunstancias sanitarias. ¿Han podido recabar suficientes sensaciones en forma de amistosos contra otros rivales?
ZH: Por nuestra parte, hemos intentado organizarnos de la mejor forma posible, aunque no como otros años. En cursos anteriores, existía la oportunidad de poder acumular más minutos que nos dieran algo más de tono físico, y al cuerpo técnico más margen para recabar información y valoraciones, pero hemos completado una pretemporada aceptable. Desde la visión del cuerpo técnico, que siempre es egoísta, probablemente nos hubiera gustado tener algunas sensaciones más, pero la realidad en la que hoy en día estamos viviendo es la que es. Hay que adaptarse y estamos satisfechos.
DC: En relación a la plantilla, ¿cuáles son las novedades de cara a este curso?
ZH: Bastantes. Hemos intentado construir una plantilla acorde a nuestra idea, pero no solo futbolística, sino también en lo personal: como percibimos nosotros que el fútbol debe ser para el futbolista, así como la actitud que debe mostrar dentro de nuestro grupo de trabajo. Son bastantes caras nuevas, aunque seguimos contando con jugadores importantes que conocen al club en profundidad. En esa mezcla, tenemos que encontrar un equilibrio para complementarlos entre sí y afianzar ideas que nos permitan competir de la mejor forma posible. Evidentemente estamos en el camino, pero la competición empieza ya y no hay margen para la espera.
DC: ¿Qué le parece el formato elegido para la nueva Tercera?
ZH: Evidentemente, creo que lo más coherente en estos instantes, tanto por cuestiones sanitarias como económicas, es disputar esta división provincial que minimiza los riesgos y permite a los clubes paliar los contratiempos económicos que les van a surgir derivados de la crisis que está dejando la situación de pandemia.
DC: Pero vuelve lo verdaderamente importante: el fútbol. ¿Con qué objetivo arrancan esta presente campaña?
ZH: Plantearse objetivos en esta temporada es algo muy complejo. Creo que los equipos iniciarán la competición con muchas dudas e incertidumbre. Creo que habrá un estrecho margen clasificatorio que dará puntuaciones cortas en un rango grande de puestos, debido a las escasas jornadas a disputar. Especialmente, en aquellos márgenes que van del quinto al sexto puesto y determinan, en una segunda fase autonómica, quién pelea por el ascenso o descenso. Todo ello hace que sea una temporada tremendamente exigente. Aunque suene a tópico, el objetivo es crecer jornada a jornada, compitiendo de la mejor forma posible e intentando luchar por la parte alta de la tabla.
DC: La gran pregunta: ¿con o sin público? La existencia de público en unos campos y ausencia en otros sería un agravante a tener en consideración.
ZH: Creo que siendo estrictos con las normas de seguridad, respetando y responsabilizándonos con esta situación, podemos tener fútbol con un aforo controlado en las gradas de los campos. Evidentemente, esto debe llevar consigo unos mecanismos de control que eviten que los desaprensivos tengan cabida, pero creo que es posible lograr un escenario donde la gente pueda continuar intentando vivir su vida, adaptándose al contexto de la situación, y eso lleva consigo poder disfrutar de esos momentos que les daba el fútbol. Disfrutar de su equipo, y poder disponer de esas alegrías intensas que te da este deporte, lo cual considero crucial para mucha gente que no está pasando por buenos momentos. De esta forma, también empujaríamos un poco la economía de los clubes que va a verse bastante afectada por este tema, y que, como todos sabemos, necesita de un espaldarazo económico para poder afrontar los grandes gastos que conlleva competir a estos niveles.