Redacción Deporpress| Ramón Folch es, de momento, la última incorporación al Tenerife. El centrocampista catalán se mostró enormemente agradecido al club «por la confianza que han depositado en mí tanto el director deportivo, como el entrenador y el resto de la entidad. Estoy muy contento por haber podido cerrar mi incorporación en este último día del mercado y tengo ganas de poder ir a entrenar y ponerme a las órdenes del míster para ayudar al equipo a conseguir sus objetivos«, declaró a los medios oficiales del club blanquiazul.
Cuestionado sobre cuál debía ser la meta para esta temporada, Folch recordó que, en Segunda División, «se ha demostrado que cualquier rival puede ganar a cualquiera. El último es capaz de dar la sorpresa, aunque juegue contra el primero y el Tenerife tendrá que ir partido a partido. No es un tópico, sino la realidad de la categoría. Luego ya veremos por qué objetivo se puede luchar. Hay que estar centrados en conseguir los tres puntos en cada partido porque aquí la única meta es ir sumando de tres en tres», expresó.
A sus 31 años, el futbolista tarraconense considera que está «a la mitad de mi carrera y, por eso, tengo muchas ganas de seguir jugando y estoy muy ilusionado con este proyecto. He pisado ya todas las categorías del fútbol porque, al final, he podido debutar en Primera con el Elche y es un orgullo. Ahora voy a intentar dar el máximo para que el Tenerife pueda conseguir sus objetivos», reiteró.
Hace unos días, Ramón Folch debutaba en Primera División después de una gran temporada y un más que merecido ascenso, en las filas del Elche CF. Este domingo, 4 de octubre, celebró su trigésimo primer cumpleaños, pero meses atrás vivió una circunstancia que ahora comparte, con enorme ilusión, con todo el tinerfeñismo. “Soy una persona a la que le gusta fijarse en los detalles. Por eso recuerdo perfectamente que mi hijo nació justo al día siguiente de regresar a Elche, en la pasada temporada, después de haber jugado ahí en la isla. Igual es una señal del destino que ahora, precisamente, sea nuevo jugador del Tenerife. Espero que salga todo bien”, resaltó ilusionado.
Folch se autodefine como un hombre de equipo, de los que suma en un vestuario. De hecho, llega al Heliodoro tras compartir el suyo, hasta este lunes, con un ídolo blanquiazul como Nino. “Ojalá me pudiera ganar un poquito de ese cariño que Nino tuvo siempre de la afición del CD Tenerife. He tenido la suerte de disfrutar un año junto él y sé que en su etapa en la isla pudo disfrutar al máximo».
Por último, el nuevo centrocampista blanquiazul comenta que, gracias a la experiencia que tiene de los equipos en los que ha estado, «sé que si el vestuario es bueno y la gente se lleva bien, los resultados terminan acompañando. Ese buen ambiente que se respira te permite dar un plus. Correr por uno y también por el compañero, así como ayudarnos entre todos. Lo importante es sacrificarse siempre por el bien de todo el grupo”, concluyó.