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El Tenerife también regala en el Heliodoro

Aleix Valero | Primeros síntomas de preocupación por el CD Tenerife. Si bien los insulares empezaron la temporada doblegando (no sin apuros), y cayeron derrotados en dos errores puntuales en Alcorcón, este domingo se repitió la historia en el estadio (1-2), de donde el Mirandés se llevó, por primera vez en la historia de sus visitas a la isla, los tres puntos.

Si ya titulamos la crónica de la pasada jornada en Alcorcón como “Regalo en Santo Domingo”, los tinerfeños quisieron ser acogedores también con su rival en casa, en el Heliodoro, regalando de nuevo con errores individuales un partido que había empezado bien al menos, con buenas sensaciones hasta el primer cuarto de hora.

Pero además de los clamorosos presentes en forma de autogol (Sipcic + Ortolá), expulsión absurda (Bermejo), de nuevo gol (endeble Bruno Wilson) y roja directa por entrada criminal (Javi Alonso) para dejar con nueve al equipo, lo más preocupante es que todavía no sabemos a qué juega o quiere jugar un Tenerife que seguro que se sigue acogiendo al “Estamos en construcción”, como aquellas páginas web que, hasta que son inauguradas, pasan meses y meses con ese aviso.

Con la única variante de Suso en el lugar de Jacobo respecto a la anterior formación titular, el CD Tenerife salió dispuesto a mandar, dominar y ponerse en ventaja, firmando un más que aceptable primer tramo de partido.

Bermejo, el mejor de los blanquiazules en la primera parte, se mostró muy móvil haciendo mucho daño cayendo entre líneas cada vez que buscaba el balón, e incluso perfilándose desde su izquierda.

Pero fue con la derecha (8’ y 14’) con la que avisó en dos ocasiones. Antes Zarfino (13’) pudo marcar de cabeza al aprovechar un fallo de Limones, pero entre el portero y la defensa sacaron su remate.

Cuando mejor estaba el Tenerife, llegó el jarro de agua fría. Un malentendido entre Ortolá y Sipcic acabo en gol en propia meta al tocar el balón en la espalda del serbio. Fallo de comunicación y tanto visitante sin disparar a puerta (0-1, 17’).

El gol ‘mató’ a los blanquiazules, que se habían visto muy superiores en la primera fase del partido y, a duras penas, conseguían dar tres pases seguidos, con Aitor Sanz realizando un par de malas entregas peligrosas.

El Mirandés jugaba a gusto en campo contrario mientras Fernández se desesperaba en la banda; su equipo estaba sin ritmo, desenganchado del partido, y sin capacidad de respuesta…hasta que Moore puso una de sus ya conocidas ‘bananas’, un centro muy lejano con una rosca y altura perfectas, para que Bermejo entrando desde atrás con todo, cabeceara a la red (1-1, 31’).

Si el gol en contra aturdió al equipo, el empate lo espabiló, cerrándose la primera parte de nuevo con dominio local y buenas sensaciones. Como ante el Alcorcón, a los puntos merecía ir ganando el Tenerife, pero el fútbol se decide en las áreas.

Un error al tierra el fuera de juego de Moore (49’) fue corregido por el propio norteamericano lanzándose a los pies de Shutte cuando encaraba a Ortolá. No le había sentado bien al Tenerife el descanso, que encima se quedó con diez hombres cuando trataba de reaccionar.

Bermejo pasó de héroe a villano al coger con sus manos un balón en el centro del campo (59’) viendo su segunda amarilla. Se ponía más cuesta arriba un partido feo y Fernández tiraba de Jacobo (61’) en el lugar de Suso para refrescar al equipo.

Pero con un jugador menos el Tenerife solo podía correr detrás de la pelota ante un Mirandés atrevido, dominador, que tenía paciencia en la construcción y se acercaba de manera peligrosa a la victoria.

Y, de nuevo un error defensivo, condenó las ya de por sí escasas opciones para los locales. Se confió Wilson ante Shutte que le robó la cartera, progresó hacia la meta de Ortolá para ceder a su compañero Iván Martín. De manera casi milagrosa entre el guardameta y el poste evitaron el gol, pero el rechazo fue a parar a Jirka, que marcó a puerta vacía (1-2, 75’).

Con ventaja en el marcador reforzó el centro del campo el técnico visitante. Caballero se sumó a Meseguer y Javi Muñoz para crear todavía mayor superioridad numérica en la medular.

Encima Javi Alonso se ‘auto expulsó’ con una entrada muy fea que le costó la roja directa tras ser revisada en el VAR la amarilla inicial.

Aun así Jacobo (90+2’) dispuso de un tiro desde la frontal del área que salió rozando el larguero, pero ya no hubo tiempo para más.

FICHA TÉCNICA:

CD Tenerife (1): Ortolá; Moore, Sipcic, Bruno Wilson, Álex Muñoz; Suso (Jacobo, 61’), Aitor Sanz (Javi Alonso, 76’) Zarfino (Alberto, 88’), Pomares (Jorge Padilla, 76’); Bermejo y Apeh (Shashoua, 88’)

Entrenador: Fran Fernández.

CD Mirandés (2): Limones; Víctor Gómez, Vivian, Berrocal, Letic; Meseguer (Javi Jiménez, 90+4’), Javi Muñoz; Jirka (Carlos Julio, 89’), Iván Martín, Moha Ezzarfani (Caballero, 81’); Shutte.

Entrenador: José Alberto López.

Goles: 0-1 (17’) Sipcic, en propia puerta en un saque de esquina. 1-1 (31’) Bermejo, de cabeza a centro de Moore. 1-2 (75’) Jirka aprovecha un rechazo después de un clamoroso error de Wilson.

Árbitro: David Gálvez Rascón (colegio madrileño). Asistido en las bandas por Vigo Gatius y Fernández Suárez. Amonestó a los visitantes Letic (55’) y Berrocal (57’). Expulsó, por doble amarilla (20’ y 59’) a Álex Bermejo y, con roja directa, a Javi Alonso (88’). Árbitro de VAR: Dámaso Arcediano Monescillo.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 3 de la Liga Smartbank 20/21, disputado en el Heliodoro Rodríguez López, a puerta cerrada. El Tenerife vistió con pantalón azul y camiseta blanca. El Mirandés lo hizo con pantalón negro y camiseta roja.