Redacción Deporpress | El Tenerife de este domingo ante el Cartagena ha sido un equipo fiable, sólido, que apenas concedió ocasiones, pero al que también le costó mucho crearlas. Sobre todo en una plana primera parte.
Mejoró en la segunda. Con sus cambios y, sobre todo, los del rival. Abrió el marcador con un gesto técnico de Apeh para ‘matar’ el mito del nueve alto torpe y amplió, de penalti, con un Suso al que le está costando coger el ritmo. Lógico en un veterano que, por supuesto, tiene mucho que decir en la presente temporada.
Álex Muñoz se estrenó en esta pretemporada en el lateral izquierdo para dejar claro que ese sitio es suyo, salvo que le necesiten en el medio. Pomares lo tendrá crudo si el 3 sigue a este nivel. De momento, Shaq sería el derecho. Sipcic y Alberto, a la espera del chico nuevo en la oficina (Bruno Wilson), ganan la carrera en el centro de la zaga.
Aitor Sanz sigue esperando a Zarfino y en el ataque parecen más entonados Apeh y Jorge. Por goles y sensaciones. El nigeriano es una fuerza de la naturaleza. El canterano, talento puro. Y a Bermejo se le dará mejor la pelea en la izquierda que la de una plaza de delantero.
Es ahí, en los costados, donde está el debate de un Tenerife aún por hacer, pero que poco a poco va rellenando huecos en un hipotético once. Le hemos visto cositas a Shashoua, algunas menos a Nahuel y Jacobo, y aún esperamos el mejor nivel del capitán. No será por efectivos, puesto que Fran Fernández tiene en Pinatar cinco hombres de banda y le falta Elliot. Pero ninguno de ellos ha golpeado aún la puerta de la titularidad con la fuerza suficiente.