Redacción Deporpress | Tras conocerse en el día de ayer que las negociaciones entre Extremadura y CD Tenerife están rotas para la llegada amistosa de Gio Zarfino a la isla, ahora se conocen los argumentos de las partes que les hacen estar en las Antípodas de un acuerdo.
Según explicó COPE Tenerife, Juan Carlos Cordero lleva desde finales de julio tratando de buscar un consenso satisfactorio para las partes, aun entendiendo que el futbolista puede salir gratis, como cedido, mientras el club de Almendralejo sea equipo de Segunda División B.
Este es el punto crítico, ya que el Extremadura se aferra a que su descenso no se ha consumado todavía ante la insistencia de la Real Federación Española y, en las últimas horas de la AFE por construir una Liga Smartbank de 24 o 26 equipos.
Así pues los peninsulares han cambiado de estrategia y exigen dinero desde ya para dejar salir al centrocampista, que entrena en solitario por su cuenta mientras tanto. El jugador sin embargo está convencido de ser jugador del Tenerife, ya que se agarró a tiempo a una cláusula de salida que expiraba el 5 de agosto pasado para salir del club si un equipo del fútbol profesional le pagaba lo mismo que el Extremadura. Cada temporada que el equipo no esté en el fútbol profesional Zarfino, por contrato, puede salir cedido, solo regresando por ejemplo si son capaces de ascender a Segunda de nuevo.
En el Tenerife se considera que Zarfino es blanquiazul, puesto que comunicó antes de ese día 5 de agosto que se acogía a ese punto de su contrato habiendo alcanzado un acuerdo con el representativo, pero hasta que no ‘sea oficial’ su descenso, a principios de septiembre, no podrá contar con él; toca esperar.
La situación fue tan rocambolesca que incluso Luis Oliver socio del presidente Manuel Franganillo, según esta información, llegó a intentar recomprar al futbolista al Tenerife. La idea era pagar una cantidad para luego revenderlo a otro equipo y así hacer caja desde ya, y no perderlo gratis.