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Judit Rolo: «Cuando volví a nadar, fue como sentirme libre»

Redacción Deporpress | Aún con la pandemia del coronavirus azotando a toda la sociedad, la nadadora del Midayu Tenerife, Judit Rolo, se despide de una temporada atípica marcada por el confinamiento y el aplazamiento de su gran objetivo: Tokio 2020.

«Ha sido distinta a todas las que he tenido, sin competiciones y sin saber qué va a pasar. He intentado sobrellevarlo de la mejor forma posible, con la ayuda de mi entrenador Guada y con mi familia». Durante el confinamiento, «la parte física la hacía en casa» y cuando comenzó la desescalada «pude entrenar en el agua en el Real Club Náutico de Tenerife«. La nadadora paralímpica asegura que «ha sido difícil pero tuvimos el privilegio de, por lo menos, poder entrenar«.

Como broche final al curso, su entrenador organizó una competición virtual, tanto para Michelle Alonso como para ella. La primera participó en los 100 braza y Rolo en los 50 mariposa y «la verdad es que me motivó mucho. Por lo menos me fui con la sensación de haber competido aunque no valieran las marcas. Encima fueron a apoyarnos nuestro fisio Alejandro y dos entrenadores más de nuestro equipo, Yone y Gustavo. Sentí un gran subidón», confiesa.

La posibilidad de volver al agua y de hacerlo en el Náutico «fue como un regalo. Cuando pasó todo esto del confinamiento, extrañaba mucho el nadar, aunque entrenaba en casa haciendo gym no era lo mismo, era como si te cortasen las alas. Estamos acostumbrados a estar de lunes a sábado en la piscina entrenando y que ocurriera todo esto fue como un balde de agua fría». Sin embargo, cuando les dijeron que regresaban al agua «fue una de las mejores noticias que me podían haber dado, fue como un regalo especial el día de reyes y siempre estaré muy agradecida. Cuando me tiré de nuevo el primer día, sentir el agua de la piscina, el volver a nadar tanto a crol como a mariposa, fue como sentirme libre». Aunque reconoce que no fue fácil porque al principio «me sentí rara, muy rígida, ya que habían pasado muchos días sin poder entrenar en la piscina».

Dejando atrás el curso 19/20 y en plenas vacaciones, con el único objetivo de descansar, encara quince días de desconexión, aunque «igualmente tenemos que cuidarnos y más ahora con todo lo que está pasando. Volver con más fuerza y con las pilas recargadas para poder intentar conseguir estar en Tokio, uno de mis sueños«.