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Un joven talento tinerfeño, a las órdenes de Pepe Mel

Redacción Deporpress | La pretemporada de la UD Las Palmas suma a un tinerfeño a filas: Alberto Moleiro (Santa Cruz de Tenerife, 30/09/2003). Pepe Mel cuenta para esta fase preparatoria con este joven talento de 16 años, reclutado por los amarillos desde la prolífica cantera del Sobradillo. En una información que adelantaba Tinta Amarilla, está en el grupo de jugadores que se ha puesto a las órdenes del míster desde el pasado miércoles.

Moleiro es un enganche de futuro. Una promesa que cogía el barco para marcharse a uno de los grandes representativos del fútbol canario. Deporpress ha podido hablar con fuentes del conjunto amarillo, quien nos comenta que es un chico que destaca por su visión de juego y habilidad. Una de las grandes apuestas de su base, de quien destaca su enorme conocimiento en las diferentes fases del juego, sabiendo siempre qué tiene que hacer. Incluso, lo comparan con el último gran valor: Pedri. Una similitud donde Alberto quizás tiene menos dotes innatas en el uno contra uno, pero que se asoma mucho mejor al balcón al área y rompe bien entre líneas, sin olvidarse del gol. «No se anda con tonterías», nos comentan.

Este mediapunta natural del Tenerife cambió de aires para marcharse a La Casa Amarilla mediante la captación en la temporada 2018/2019, procedente del Cadete Preferente del Sobradillo. Moleiro arrancó en el Juvenil C, ascendiendo escalones hasta el ‘B’ y el División de Honor. Una vez es llamado por la Selección Canaria Sub-16, atrae la atención de clubes foráneos, pero decide quedarse en la UD Las Palmas. A su corta edad, ya ha debutado en Segunda B con Las Palmas Atlético, bajo las órdenes de Juan Manuel Rodríguez; incluso, jugó los 90 minutos en Mareo frente al Sporting B, en un regalo anticipado de Reyes (5 de enero).

Cuestionado por su familia, reseñan que su padre era miembro del cuerpo técnico del CD Tenerife. «Era médico del primer equipo justo cuando iniciamos los contactos para firmar a su hijo. Decidió dejar de pertenecer al club por coherencia y valores». Los padres son espectaculares y vienen a visitarlo a la residencia cada dos por tres». Al principio, cuando surgió el interés, reconocen que el término duda apareció en el diccionario, pero que es habitual a esas edades. Finalmente, decidieron dar el paso, trasladándose Alberto a La Casa Amarilla donde se ha adaptado a la perfección dentro de ese cambio de residencia y de vida en una isla distinta. «Es un chico arropado que se involucra de manera estupenda. Prueba de dicha adaptación, lo está consiguiendo todo: participación en todas las categorías juveniles, ganándose la titularidad, jugando con el segundo equipo y ahora sumando en la pretemporada del primer equipo. Todos coincidimos en que tenemos un buen talento ahí presente y que podría darnos muchas alegrías«, confiesa.

Ahora, como alumno aventajado de filiales, está a las órdenes de Mel junto a compañeros como Alex Domínguez, Pol, Pau Miguélez y Claudio Mendes con el objetivo de seguir quemando etapas.