Redacción Deporpress | El Campus AB7 de Waterpolo organizado por Alberto Barroso, subcampeón del mundo con la Selección Española, se ha suspendido debido a la situación actual originada por el coronavirus. Así, su segunda edición deberá esperar hasta 2021.
Sus continuos viajes a la Isla y su vida personal, le hacían pasar mucho tiempo en Tenerife, donde «todos me decían que por qué no hacía algo y así fue como nació este campus. Nosotros lo que buscamos siempre es que los chicos y chicas se lo pasen bien, que jueguen entre ellos, que compartan experiencias y, sobre todo, que disfruten del waterpolo«, aseveró Barroso. Su primera edición en Los Realejos fue todo un éxito y acogió a 57 niños y niñas, en edades comprendidas entre los 9 y 19 años. Asimismo, «hicimos otras actividades extras como una caminata por el norte de la isla y un curso de cocina en la Escuela de Hostelería de Los Realejos».
Además, contaron con un gran equipo de profesionales como Patricia Herrera, campeona de Europa y del mundo con la Selección Española; Fernando Carpena, jugador de División de Honor y de la Selección Española; algunos otros chicos del CN Echeyde; más el propio Alberto Barroso. Sin duda, un gran atractivo para los jóvenes enamorados del waterpolo.
Así, este año también contaban con campeones del mundo de la generación de oro del waterpolo como Iván Pérez o Salvador Gómez. «Pero la situación era muy difícil y no nos queríamos arriesgar a que pasara algo y que los contagios siguieran». De esta manera, tomaron la decisión de posponerlo «por la salud de los chicos y por las diferentes medidas de protocolo que había que tomar y que eran muy complejas».
Una vez aplazado el campus, «la sensación es agridulce. Por un lado, con la mente muy tranquila porque lo que hago está bien, porque es por la salud de todos y para que no haya más contagios. Pero por otro lado, un poco asustado por la situación y el impacto que tendrá en el deporte«. Además, «llevamos una edición que fue un boom y este año tenían más ganas que nunca. En ese sentido, estoy preocupado por todos los que no han podido asistir».
Con un fuerte respaldo, con grandes empresas que lo avalan, «este año el CN Echeyde nos abrió las puertas y lo íbamos a organizar en la piscina Acidalio Lorenzo de Santa Cruz. Además, teníamos más solicitudes, incluso muchos padres nos han preguntado si sus hijos, que nunca han hecho waterpolo, podían ir al campus. O sea que la gente tiene ganas, está interesada en ver el waterpolo que había antes en Tenerife como el Martiánez y el Echeyde. Creo que hay que aspirar a que el deporte minoritario suba y más en una isla como Tenerife, que estamos rodeados de agua, donde el waterpolo tiene que existir».
Sin embargo, ya tiene la mente puesta en el 2021 y «tenemos pensado finalizar el campus con la actividad de waterpolo beach, en la playa. Yo quiero enseñar waterpolo, que los niños disfruten viéndome transmitir lo que es este deporte. El objetivo principal es la inclusión social y animar a los chicos y chicas de la isla a que hagan deporte. Que vengan a probar si les pica la curiosidad, que se lo pasen bien y que desconecten».