Redacción Deporpress| Rubén Castro ha comunicado a la UD Las Palmas, a través de un burofax, que ha hecho uso de la cláusula liberatoria que recogía su vínculo porque no desea seguir vistiendo de amarillo. De esta forma, el sexto máximo goleador de la historia del conjunto grancanario, con 66 goles en 177 partidos, pretende buscar un último gran contrato en el extranjero a sus 39 años antes de retirarse definitivamente del fútbol.
El atacante no veía con buenos ojos la propuesta de reducción salarial que le planteaba Las Palmas. Entendía que ya se había bajado, de forma drástica, sus emolumentos el pasado verano y que no le compensaba una segunda rebaja de cara a su último año en activo como profesional. A sus agentes, de la empresa Bahía, tampoco les hizo gracia las condiciones a la baja que les había trasladado la UD para el curso 2020-21 después de que Castro anotase 30 goles en sus dos últimas campañas como amarillo.
La dirección deportiva, comandada por Luis Helguera y Tino Luis, deberá afrontar ahora la complicada labor de intentar sustituir a uno de los estandartes del club grancanario. Su adiós, del mismo modo, supone un nuevo quebradero de cabeza para Pepe Mel, que pierde al principal interlocutor con el gol que tenía dentro de la plantilla.