Redacción Deporpress | Fran Fernández se define a sí mismo como «un entrenador que viene de abajo, que no ha sido futbolista profesional» y que «gracias al trabajo de muchos años» ha llegado a ser técnico profesional.
Su modelo es «el de Unai Emery», al que siempre ha seguido. Y en el que siempre me he fijado», ha reconocido. El nuevo preparador blanquiazul se considera «un entrenador metódico que hace su trabajo de la mejor forma».
Su pareja, Carolina, le acompaña siempre. Su madre le enseñó «a creer en Santa Gema», aunque no suele llevar estampas. «Tengo mis rituales como no lavar el polo con el que gané el último partido y cosas así», llegó a reconocer en Play Segunda. Su padre le pedía de joven que se pusiera «a estudiar». Y él, obediente, se convirtió en un estudioso. Pero del fútbol.
A Fernández, reconocido madridista, le cuesta dormir antes de los partidos. «Después depende», aclara. Pero si pierde se mete «en la sala de vídeo a analizar» lo que ha sucedido.
Amante de la paella y de gustos sencillos en el tiempo libre, el nuevo entrenador del Tenerife hubiera sido «maestro» de no dedicarse a su actual labor.
Futbolísticamente apuesta por ser «un equipo atrevido, valiente». La presión es alta es el primer elemento reconocible en sus equipos, siempre de notables esfuerzos físicos y con la solidaridad por bandera. Sabe adaptarse a lo que tiene, le gusta guardar su portería a cero y explota al máximo las condicionantes de sus hombres con más gol.
Además, alimenta un apartado que considera clave: la psicología. «Es una de las patas que sostienen esta mesa y quizá de las más importantes. El futbolista y yo mismo dependemos de cosas externas a nosotros, no sólo del resultado. Hay que mantenerse siempre fuertes mentalmente y liderar grupos», ha llegado a expresar.