Redacción Deporpress | La plantilla del CD Tenerife apura sus vacaciones antes de su vuelta durante el próximo 10 de agosto, fecha marcada para el regreso con el arranque de la pretemporada. Una de las caras ‘nuevas’ será Borja Lasso, quien previsiblemente estará en condiciones de ponerse a tono después del calvario vivido en su fractura distal del peroné izquierdo.
El enganche sevillano relataba días atrás haber tenido ciertos problemas en una recuperación larga que ha ido más lento de la cuenta. “Ha habido algunas complicaciones, pero no he parado de buscar soluciones para arreglar esos problemillas”, comentaba. El jugador está con enormes ganas, sintiéndose en deuda con la afición: “os debo una gran temporada para todos”.
Y es que el andaluz era una pieza clave en los esquemas blanquiazules. Una figura única por su particular visión para ver el fútbol en zona de tres cuartos, con unas características que no cumplía ningún otro jugador dentro del rol del equipo. Pausa, temple para manejar los tiempos, calidad técnica, último pase y gol.
Pese a perderse media temporada, Lasso fue el undécimo jugar con más minutos en clave blanquiazul dentro de la Segunda División: 1.453 minutos. Un indiscutible para López Garai –así como Baraja en sus dos comparencias-, donde firmó pleno de titularidades, a excepción del duelo en el Heliodoro contra el Extremadura –donde terminó expulsado y cumplió sanción contra el Rayo Vallecano a la semana siguiente-.
Hasta ese momento, Borja había firmado sus mejores números desde su salto al fútbol profesional, con cuatro dianas y una asistencia que terminaron rubricando su nombre en el top cinco de máximos goleadores del representativo a final de temporada.