Redacción Deporpress | Un cierre con aroma dulce. Uros Racic se despide de su cesión en la élite portuguesa con un gran sabor de boca. El exfutbolista blanquiazul, quien recaló medio año a préstamo durante enero de 2019 procedente del Valencia, ha vivido su año de consagración en el país ibérico. Allí, bajo las filas del Famalicao, ha dirigido con enorme éxito la sala de máquinas de un club que se ha confirmado como la revelación del curso, firmando una sexta plaza como recién ascendido.
Con más de 2.000 minutos acumulados, el serbio apunta alto a sus 22 años. 33 encuentros donde completó tres goles y una asistencia, siendo el cerebro de la escuadra dirigida por Joäo Pedro Sousa, quedándose a las puertas de una clasificación europea.
Desde la entidad che, no se ve con malos ojos que pueda formar parte del proyecto rejuvenecedor, donde Kondogbia, Parejo o Coquelin podrían tener colgado el cartel de salida en forma de unas suculentas ventas. Sin embargo, como apunta El Desmarque Valencia, su futuro podría variar en función de las ofertas que reciba el club del murciélago. Por lo pronto, el Oporto –destacado por reclutar jóvenes talentos para revalorizarlos- ya ha fijado sus ojos en el potente mediocentro balcánico, donde lo han tenido como contrario en esta presente campaña. Incluso, otros clubes de solera como el Olympiakos estarían interesados en hacerse con sus servicios.
El paso de Racic por la Isla fue de más a menos. Su debut en el Heliodoro frente al Nástic es uno de los mejores que se recuerda en clave blanquiazul. En su primera puesta en escena, dio un auténtico recital que se ganó los halagos del respetable del Heliodoro, de sus compañeros y de su técnico. “Aquí se ha hablado del mejor debut de un futbolista en un partido […] Cuando salió, todo el estadio se puso en pie y eso lo he visto yo aquí pocas veces”, recitaba José Luis Oltra sobre el de Kraljevo. Incluso, se le llegó a comparar con otro compatriota: Slavisa Jokanovic.