Redacción Deporpress | 9 de marzo de 2018. Y 21 de julio de 2019. Dos fechas que marcan dos de los momentos claves en la carrera deportiva de Aitor Sanz. El primero, en negativo: en aquella fecha, jugó su último partido contra sus ex -el Real Oviedo- en el punto de inicio de un calvario en forma de lesiones y recaídas en el tendón de de Aquiles y el gemelo. Después de un duro proceso, hace justo un año, uno de los capitanes blanquiazules volvía a sentirse como un niño con botas nuevas, vistiéndose de corto para firmar su regreso en el duelo amistoso en el sur frente al Águilas Atlético.
Un final al calvario de más de 15 largos meses de baja donde nunca perdió la fe, con una única ambición: volver a disfrutar del deporte profesional. Un regreso por todo lo alto donde ha sumado más de 3.100 minutos entre Liga y Copa, siendo una pieza clave en la sala de máquinas. El mediocentro madrileño comentaba sus impresiones para medios oficiales en una fecha que cumple aniversario tras su renacimiento.
Aitor Sanz.- «Cuando volví de la lesión, antes de jugar los primeros partidos, noté que todo iba bien. No volví a tener dolor. Ha sido gracias al trabajo duro que hay detrás. Luego, vino el parón, pero el equipo supo volver a competir. Nos quedamos a las puertas, pero es para estar orgulloso. Ha sido especial volver después de tanto tiempo parado. Me he sentido bien físicamente, sin resentirme de la lesión».