Redacción Deporpress | No es la primera ni será la única noche infame de Daniel Ocón Arráiz. Unos días antes del Alcorcón-Tenerife ya se convirtió en el centro de atención en La Romareda. Entonces, el colegiado riojano perdonó una segunda amarilla a Mario Suárez por una durísima entrada a Burgui con 1-0 en el marcador. El Zaragoza, que debió jugar en superioridad numérica desde entonces, acabó perdiendo ante el Rayo Vallecano.
Se quejó también el Sporting por un gol anulado a Djurdjevic en Los Pajaritos. En esa ocasión, Ocón Arráiz sí fue a ver la acción al monitor del VAR y apreció mano en el control del delantero serbio. Diferencia clara con lo sucedido en Alcorcón este lunes.
En otra posición, en la sala VOR, el riojano se inhibió en un gol mal anulado a Jonathan Soriano durante el Huesca-Girona. Los jugadores, entonces dirigidos por José Luis Martí, no salían de su asombro. El portero local había chocado con dos defensas. Ocón, tapando al que será árbitro del Tenerife-Lugo (De la Fuente Ramos), no entró a valorar la acción.
Más enfado causó en el Lugo la actuación arbitral del trencilla en su visita a Extremadura. Entonces dio por válido un gol de Álex Alegría en posición adelantada, además de expulsar al técnico Curro Torres, el entrenador de porteros Roberto Fernández y el jugador Serge Leuko. El club gallego llegó a presentar una queja formal.