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La maldición de Oltra

Redacción Deporpress | La fortuna ha sido esquiva con José Luis Oltra desde 2016. El extécnico blanquiazul no ha encontrado la receta del éxito que tantas veces repitió durante su etapa más álgida, firmada entre el intervalo anual 2009-2016. Desde entonces, los resultados aciagos han sido una constante en su devenir deportivo.

El arranque prolífico y ascendente del valenciano ha dado paso a una versión donde los proyectos han terminado saliendo rana, con mayor o menor dosis de culpa, pero donde finalmente no se han cumplido con los objetivos. Y en muchas ocasiones, con desastres provocados por sus antecesores; o fruto de las prisas de los mandamases; pero también por errores propios. En términos globales: un campeonato en Primera y dos ascensos a la élite, un playoff en Segunda, dos promociones de ascenso en Segunda B; seis descensos –cuatro en Primera y dos en Segunda-; y ocho ceses.

Labrándose un nombre en la dirección técnica

Oltra se pasó a los banquillos tras colgar las botas en la entrada del nuevo siglo a una temprana edad: 32 años. En su primer gran proyecto, dejaba los mandos del Catarroja de la Regional Preferente –donde fue tercero- para firmar una temporada regular impoluta en el grupo tercero de Segunda B bajo las filas de un histórico: el CD Castellón.  Allí, quedó campeón. Con un proyecto de ascenso, caería en dicha promoción ante uno de sus destinos futuros: el Ciudad de Murcia. Al curso siguiente, nuevamente en los Orelluts, clasificaría a playoff como cuarto, pero nuevamente quedaría apeado en eliminatorias, esta vez ante el filial del Sevilla.

Un paso hacia el profesionalismo

Sus grandes números llamaron la atención de uno de los grandes de la Comunidad Valenciana: el Levante. Se puso al frente del filial, también en Segunda B, donde en 34 jornadas iba tercer clasificado y con una presencia en el playoff prácticamente certificada. Sin embargo, la crisis deportiva del primer equipo se cobraron la figura de Bernd Schuster; el de Burjassot sustituía al alemán en su debut en Primera, pero no consiguió el propósito de la salvación: dos puntos en cuatro partidos.

La directiva confió en su desempeño para armar un proyecto potente en Segunda, con la idea de volver por la vía rápida. Pero los quince créditos sumados en las diez primeras citas le dejaron en mitad de tabla, a cinco del ascenso –por aquel entonces, no había playoff-. Vivió por primera vez la cara más amarga del fútbol para un técnico: un cese. Los levantinistas terminaron recuperando su trono en la élite a final de campaña bajo el mandato de Mané.

Murcia lo coloca en el mapa

Un modesto con altas pretensiones. El club de Enrique Pina contrataba sus servicios con el firme deseo de pujar por el ascenso a Primera. Finiquitaron el curso cuarto, a un solo paso del éxito, pero a trece puntos de las plazas que daban derecho al ascenso logrado por un Valladolid, Murcia y Almería que fueron muy superiores al resto –los pucelanos rubricaron aquel año el récord de puntos en la categoría de plata, bajo el sello de Mendilibar-. Sin embargo, Pina vendió todas las acciones a un empresario dueño del Granada 74, quien absorbió dicha plaza en Segunda. El Ciudad de Murcia se extinguió así en cuestión de siete años.

Tenerife llama a su puerta

De sobra conocida es su etapa en la Isla. Aterriza en 2007, en un proyecto de asentamiento donde firma grandes números en casa, pero peca en uno de sus males endémicos: balance a domicilio. Igualmente, se sentaron las bases del año próximo para firmar el último retorno a la élite, con un fútbol preciosista que hizo las delicias del hincha birria. Pero en Primera, con un equipo limitado en recursos, no consiguió amarrar la salvación.

Al año siguiente, en Almería, llega como sustituto de otro ex, Juanma Lillo, pero no logra acabar el curso –estuvo de la 13ª a la 30ª jornada-. Los andaluces acabaron bajando a Segunda División.

Un Dépor de récord… y otro fracaso en Primera

Su momento más dulce junto al del CD Tenerife. Un campeón de liga quería volver por la vía rápida. Y lo hizo arrasando. Líder de Segunda, con récord histórico de créditos: 91. Curiosamente, dentro de un proyecto donde tuvo que aparcar su modelo de ‘juego bonito’ para adaptarse a las características de un bloque más práctico, pero enormemente efectivo. Pero en otra oportunidad en Primera, el experimento fue fallido: 12 puntos en 17 encuentros se cobraron su puesto en la víspera del fin de año de 2012.

Idas y venidas

Nuevamente, se puso al frente de un grande venido a menos: el RCD Mallorca. Los bermellones querían volver a Primera, pero sufrieron de lo lindo. Oltra duró hasta la jornada 27, con el equipo en mitad de tabla. Sus sustitutos firmaron una salvación a última hora, con 51 créditos y 17º clasificado.

Tampoco le iría bien en la campaña 2014/2015 bajo los dominios del ‘Decano’. El ‘Recre’ arrancó con un dominio esperanzador, llegando a ocupar puestos de playoff, pero una espiral negativa -2/33 puntos- se cobraron su cargo en la 24ª jornada. Los onubenses descendieron junto al Tenerife a Segunda B.

El destino le llevó a otro club de la misma comunidad: el Córdoba. Con los califas, viviría su último gran recuerdo: un quinto puesto que le llevó a la promoción de ascenso, pero cayeron en semifinales contra el Girona. A la campaña siguiente, con idénticos propósitos, no terminó el curso por malos resultados.

De nuevo, Andalucía le esperaba. Y con un proyecto de cero, ambicioso. Se unía a un reto donde la presión iba en el sueldo: ascender por la vía rápida. El Granada arrancaba como el gran favorito para el retorno, pero se dio de bruces con la realidad. Las prisas del fútbol moderno le salpicaron, aún teniendo al equipo quinto clasificado y con opciones de playoff. En cambio, los nazaríes acabaron fuera de la zona noble: décimos.

En su segunda etapa en Tenerife, no tuvo la salida deseada. Volvió a marcharse entre lágrimas de la Isla. Y con el Racing firmaba un nuevo sabor amargo a su carrera, en un proyecto donde ya de por sí contaba con las de perder, pero donde también la mala suerte condenó a un club cántabro que se ha convertido en el primer descendido matemático del fútbol profesional español en esta 19/20.