Redacción Deporpress | El partido de El Alcoraz se puede interpretar como una prueba del algodón para los dos conjuntos que se cruzan a falta de seis jornadas para el final de la Liga.
Es la constatación de una pujante SD Huesca que quiere llegar a tiempo al tren del ascenso directo, alentada por su notable triunfo en el derbi aragonés. Ganar al Zaragoza en La Romareda le coloca pisando los talones al equipo de Víctor Fernández, además de tener a su favor un interesante average en caso de posibles empates.
Y es el examen también para certificar si la UD Las Palmas es capaz de alcanzar ya la meta volante de los 50 puntos y poder así cambiar su discurso para el tramo final del campeonato. Porque, además, se trata de un encuentro de histórico mal signo para los amarillos que nunca antes, en sus seis anteriores pasos, lograron obtener los tres puntos.