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31 años de una fecha histórica en Sevilla

Redacción Deporpress | El 2 de julio es una fecha inolvidable para el tinerfeñismo. Aquella fecha, pero hace 31 años, Sevilla se teñía de color blanquiazul para conseguir un hito: su segundo ascenso histórico a Primera División.

Los insulares, dirigidos por Benito Joanet, viajaron a la ciudad hispalense con una importante renta: 4-0. El doblete de Rommel Fernández, un tanto de El Ghareff y otro de Toño -aunque se lo dieron a Julio en propia puerta- convertía al Heliodoro en una fiesta unos días antes, poniendo uno de los dos pies en la élite veintisiete años después. Una ventaja en esos 180 minutos a todo o nada dentro de la promoción de ascenso una vez rubricado el tercer puesto en Segunda, lo que daba el privilegio de jugarse el ascenso contra el decimoctavo clasificado de esa 1988/1989 en Primera.

Pero quedaban otros 90 minutos. Los medios informativos hispalense se volcaron con el Real Betis para firmar una machada, mientras la ciudad se dividía entre aquellos que se volcaban con el sentimiento verdiblanco, mientras que aquellos aficionados de su eterno rival, el Sevilla, hacían mofa y se ponían del lado tinerfeño.

El Benito Villamarín lució sus mejores galas, pero la gallarda afición blanquiazul se reservaba también un pequeño sector entre las gradas para vivir un día histórico. En aquel Betis, firmaba en la titularidad un jugador que en el futuro vestiría de blanquiazul: Chano. Mientras, los de Joanet formaban con: Belza; Lema, Toño, Quique Medina, Herrero, Isidro García, El Ghareff, Guina, Perico Medina, Rommel y Noriega.

Dirigido por Joaquín Ramón Marcos, el colegiado charro permitió la dureza en el juego, donde el Betis trataba de intimidar a los blanquiazules con acciones duras por abajo. Pero este juego al límite del reglamento no fue suficiente argumento intimidatorio para el CD Tenerife. Incluso, el exbético Perico Medina provocaba un penalti a favor para los intereses isleños que silenciaron el Villamarín, pero Guina ajustó tanto su lanzamiento que el balón se topó con el palo.

Precisamente, Chano sería quien abriría la lata con el único gol del partido, en un potente lanzamiento desde larga distancia que se coló por la escuadra de la portería defendida por Belza. Fue ya un gol tardío, a diez de la conclusión. Además, cuatro minutos más tarde, los de Heliópolis se quedaban en inferioridad, ya que Poli Rincón se iba a la caseta por doble amarilla. Pasaban los minutos, mientras el silencio de la afición verdiblanca daba paso al sentir de la afición chicharrera presente en el graderío, quien se dejaba notar en un evidente éxtasis de alegría. Ante el pitido final, el elenco tinerfeño sobre el verde celebraba con júbilo, además de hacerlo con la propia hinchada blanquiazul. En vestuarios, derramaban lágrimas, fruto de esa alegría.

Tenerife esperaba. Las calles se convirtieron en un tráfico de personas con los colores blanco y azul, mientras celebraban una alegría entre tantos de años de decepción, en una noche mágica en el lugar habitual de peregrinación para este tipo de ocasiones: la Plaza España. Fue la primera semilla de cultivo del histórico Tenerife de los años 90, firmando una década ininterrumpida en la máxima categoría del fútbol español.

Revive a continuación en vivo el partido completo, cortesía de ‘Golazos del Tete’ con el sonido de Radio Club Tenerife. Además, de un resumen de aquella promoción de ascenso a Primera.