Por @AleixValero
Escribo este artículo antes de saber el resultado del partido de hoy del CD Tenerife contra el Deportivo y, de verdad, espero que por fin superemos esa barrera de los cuatro partidos consecutivos ganados que no levantamos desde 2008/09, con Oltra en aquella fantástica temporada del ascenso, qué bonita coincidencia sería.
Pero en estas líneas y a pesar de que lo verdaderamente importante es lo que suceda en los 90, 95, 100 minutos o lo que sea que vaya a durar el partido, van dedicadas a expresar (una vez más), el enorme hartazgo que me supone el manido recurso del entrenador, jugador o directivo de turno de un equipo peninsular que tiene que ‘bajar’ a las Islas para jugar contra el Tenerife o contra Las Palmas.
Tocó el turno a Fernando Vázquez que, fuera de toda lógica, debe saber lo mal que pueden sentar afirmaciones como las suyas, cuando seguramente le haya tocado vivir en su etapa como entrenador de Las Palmas estas excusas previas de algún rival peninsular. Escucho en algún programa radiofónico nocturno justificar (y matizar) esas palabras, y seguramente el bueno de Vázquez lo hará esta noche en la rueda de prensa del Heliodoro.
Digo ‘el bueno’ porque los periodistas que lo conocen así lo han catalogado y no debo dudar de la palabra dada por el entrenador a alguno de esos periodistas que lo defendían anoche, relativizando una sentencia que, aislada, puede ser hasta ‘simpática’, pero que, repetida una y mil veces, cansa, y mucho.
Miren, el que escribe estas líneas es peninsular, nacido en Valencia aunque tuvo la gran suerte de trasladarse (por motivos familiares) a Tenerife a los 9 años de edad, y puedo asegurar que me duele tanto, si no más incluso que a los nacidos en Canarias, escuchar estas sandeces, sean de Vázquez o de quien venga.
Parece ser que el entrenador quería advertir a su equipo de que no se relajaran en el Heliodoro, que con sus 44 puntos la permanencia no está asegurada y que, aun habiendo cerrado la primera vuelta con 15 puntos y obrado una remontada casi milagrosa, no se pueden distraer.
Eso explicaron anoche en la radio, y yo me pregunto ¿Por qué narices no dijo entonces Vázquez en esa rueda de prensa: “Les pido a mis jugadores que no se relajen”, no lo podemos dar por hecho” o “todavía queda camino por recorrer”, etc, etc, etc? Digo yo que si un entrenador quiere lanzar un mensaje a sus jugadores, puede hacerlo sin faltar al respeto del rival y de su afición, que es lo que hizo ayer.
“Es un ambiente que no es normal de la península. Evidentemente nota de alguna forma que te aplatanas un poco cuando llegas a las islas”. Es la reproducción literal de lo que dijo Fernando Vázquez, al que no creo que haga falta recordarle que los equipos peninsulares viajan a Canarias en dos ocasiones de sus 21 partidos como visitantes, mientras que Tenerife y Las Palmas deben viajar en 20 (la otra lógicamente es al rival en el derbi).
Si supone “una ventaja” para el Tenerife jugar en el Heliodoro porque los rivales llegan “aplatanados” por tres horas de vuelo, ¿No tiene esa desventaja el Tenerife multiplicada por 10 (insisto: dos viajes los rivales, por 20 los blanquiazules en una temporada) a lo largo de un año? ¿Nos hemos quejado aquí acaso cada 15 días de tener que coger tres horas de vuelo, más enlaces por carretera si procede o incluso dos vuelos en la ida y dos más en la vuelta en según qué ciudades allá que jugar?
No digo que Vázquez sea un godo porque no lo conozco, pero desde luego que ayer sí tuvo un comportamiento de godo recalcitrante. Pero en fin… lo importante es lo que suceda esta tarde a partir de las 18:30 horas en el estadio. En todo caso, que la expedición del Deportivo tenga un buen vuelo de vuelta a casa, y superen cuanto antes el “aplatanamiento”; pobrecitos.