Redacción Deporpress| El Deportivo de La Coruña es uno de los equipos que retornó con más dudas después de la reanudación de la Segunda División. Llevaba siete jornadas sin conocer la victoria y extinguió esa mala racha el pasado martes 23, cuando venció a domicilio al Elche (0-1) en el Martínez Valero. Ahí clausuró una serie de cinco empates y dos derrotas.
Los reveses, curiosamente, se produjeron lejos de Riazor y ante equipos candidatos al ascenso. Uno en La Romareda (3-1) frente al Zaragoza y el otro en el Juegos del Mediterráneo, con mucho más estrépito, ante el Almería (4-0) justo antes de que la COVID-19 confinase también al fútbol.
El Tenerife, precisamente, fue la mecha que prendió su mejor momento de la temporada, en coincidencia con la llegada de Fernando Vázquez al banquillo. Encadenaron nada menos que siete triunfos consecutivos tras sobreponerse a aquel gol de penalti de Suso Santana en Riazor en el minuto 90 que suponía el 1-1. El gol de Nolaskoain en el 95 fue la semilla de las victorias ante Numancia en Los Pajaritos (0-1), Racing (2-1), Cádiz (1-0), Albacete en el Carlos Belmonte (0-1), Las Palmas (2-1) y Alcorcón (0-1).
Esa ola de partidos ganados los trasladó del sótano de la clasificación hasta la decimocuarta plaza, con 33 puntos, lo que suponía dejar el descenso a seis puntos de distancia y divisar el playoff a un horizonte de siete créditos. Hasta la llegada del equipo dirigido por Rubén Baraja a La Coruña, el Deportivo era el colista de la categoría, con apenas 12 puntos sobre 60 puntos posibles en la vigésima jornada.
Su situación actual no es excesivamente desahogada pero, tras ganar al Elche esta misma semana, el Deportivo doblegó también a la Ponferradina ayer sábado (2-1) y eso mantiene a los gallegos con un cierto colchón de seguridad sobre la zona peligrosa.
Pocos podían presagiar un inicio de curso tan nefasto, especialmente después de que la pasada campaña se les escapase el ascenso a Primera en el último partido del playoff ante el Mallorca y con la inversión realizada para reforzar al equipo. El proyecto diseñado por Anquela caducó en la décima jornada y el que inició Luis César Sampedro se finiquitó en la vigésimo primera jornada. El nuevo consejo de administración halló en Fernando Vázquez a un técnico de consenso y, tras su fulgurante arranque y posterior bajada de revoluciones, confían en dar continuidad a su racha actual en el Heliodoro Rodríguez López este martes.
Su poderío ofensivo se sustenta en centrocampistas con llegada como Ager Aketxe (5 goles), que también es el especialista en las jugadas a balón parado; las subidas por banda del turco Emre Çolak (2 goles); la movilidad de Sabin Merino (5 goles); la juventud de Víctor Mollejo (6 goles); el talento de Borja Valle (2 goles); y el poderío arriba del colombiano Christian Santos (4 goles) y el marfileño Mamadou Koné (4 goles).
Pero este Deportivo también está plagado de viejos conocidos de la afición blanquiazul. Por un lado, tenemos a los grancanarios Vicente Gómez y David Simón, que no entran demasiado en los planes de Fernando Vázquez. Con mucha más continuidad encontramos al japonés Gaku Shibasaki, idolatrado por el Heliodoro durante su estancia en la isla; y al lateral valenciano Salva Ruiz, que también jugó cedido hace algunos años en el Tenerife.