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Redacción Deporpress |  20 de diciembre de 2019: el Tenerife se marcha a navidades en descenso, como vigésimo clasificado, dando vida a un rival directo en el descuento y con unas sensaciones horribles. De ahí, el despegue –Copa mediante- para firmar una segunda vuelta apoteósica hasta el parón. 12 de junio de 2020: los del ‘Pipo’ Baraja regresan tras el receso por pandemia con malas sensaciones: 1-0 contra el Fuenlabrada, ningún tiro entre los tres palos y con los fantasmas más cerca. 27 de junio de 2020: los blanquiazules atan la permanencia y miran con ilusión a la recta final.

Tres fechas claves que sirven para poner en contexto lo dura, difícil e imprevisible que es la Segunda División. Un sprint de fondo donde no llegan primeros los más rápidos, sino los más regulares. Y ‘Pipo’ Baraja ha despejado de un plumazo todas aquellas dudas que le señalaban con el índice en el primer tropiezo. Un equipo de autor, que ha creído y crecido a través de la confianza; un grupo comprometido hasta el final donde muchos de ellos han llegado en un estado de forma pletórico, a pesar de que la rumorología saltaba en el primer tropiezo diciendo que “ya estaban pensando en su futuro en Primera”. Craso error.

Tercera victoria consecutiva. En casa del líder. Sí, con uno más, pero con una puesta en escena sobria. Sobresalientes. No supo meter mano el Cádiz a un Tenerife superior y dominador, pese a que los de Cervera ya han sacado crédito en tiempos pretéritos de los contratiempos. Porque un líder necesita de esa pizca de suerte, pero en la cita del Carranza ni pasó por la parada, pues el Tenerife evitó cualquier atisbo que se escapara del lógico razonamiento de lo visto durante 90 minutos.

Porque a seis jornadas del final, el Tenerife cree. Y muchos hubiesen firmado estar así a estas alturas tras la destitución de un entrenador y director deportivo mediante. Con una película que pintaba a final de suspense en el cierre de 2019. Porque otra vez, el fútbol vuelve a demostrar sus giros de guion inesperados, donde la confianza colectiva se vuelve en un ingrediente que no es eterno, pero que te la vida si lo agarras durante el tiempo necesario. Nueve de nueve para agarrar la permanencia. Y, por qué no, con derecho a ilusionarse. Próxima parada: Deportivo. Con las matemáticas prácticamente finiquitadas hacia abajo, la ambición crece en este grupo; y sumar doble dígito de puntos de aquí al final es difícil, pero no imposible.